La policía británica informó ayer que da prioridad a dos líneas de investigación en el asesinato de la diputada Jo Cox: la salud mental del sospechoso y su relación con la extrema derecha.
El sospechoso del asesinato fue identificado por la prensa como Thomas Mair, de 52 años, reservado y solitario que tuvo problemas mentales. La policía lo acusó ayer de asesinato, asalto agravado y posesión de arma, y deberá comparecer hoy ante un tribunal.
El canal BBC publicó que en la vivienda del sospechoso se encontraron insignias nazis.
Al parecer, apoyó a National Alliance (NA), un grupo neonazi estadunidense, y en 1999 compró un manual de la agrupación que incluía instrucciones para fabricar una pistola, afirmó el diario The Washington Post.
Según el Daily Telegraph, el sospechoso, nacido en Escocia, también estuvo inscrito a una publicación digital del grupo de extrema derecha Sprinbock Club, que defendió el Apartheid sudafricano.
Cox, que impulsaba la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, fue asesinada el jueves.
La campaña del referéndum británico seguirá suspendida hoy, por tercer día, por el asesinato de la diputada laborista.






