Pese a que en otros países, al menos de América Latina, los representantes federales; es decir diputados y senadores actúan de manera autónoma y sancionan a sus autoridades en México, esto es un cero a la izquierda, debido a que la mayoría de los legisladores y senadores federales, son más bien unos títeres del presidente en México o más bien son unos verdaderos borregos, esto sin ofender a esos pobres animales.
Digo esto, porque lo sucedido en Brasil, donde los representantes populares llevaron a juicio político a su presidenta, Dilma Rousseff, al grado que la destituyeron del cargo, el señor, Enrique Peña Nieto que está a cargo de la presidencia, deben de hacerle lo mismo, ya que no sólo ha violado la Constitución de México, sino que se ha convertido en el ejecutivo federal más mentiroso.
Urge que los diputados y senadores federales de ambas cámaras legislativas, sean más autónomos o independientes, no sólo habló del PRI que son mayoría, sino de todos los partidos políticos, porque no hemos visto que presenten una iniciativa de juicio político en contra de Enrique Peña Nieto, quien a los cuatro vientos ha mentido y sigue en el poder mexicano.
Creo que lo sucedido en Brasil, es algo que debe de copiarse, no sólo lamentar o en su caso aplaudirlo, sino que como representantes populares actúan en consecuencia, en tanto, en México estas acciones las premian, pese a que este presidente que se tiene, ha cometido una serie de irregularidades que bien pueden ser méritos para aplicarle un juicio en contra de Peña Nieto, donde tengan la seguridad que millones de mexicanos se lo agradecerían.
Las disculpas públicas que ha pedido a la nación, no deben quedar en eso, sino que los diputados y senadores del país, deben de sancionar enjuiciando al presidente, debido a que se comprobó las casas blancas por ejemplo, conflictos de intereses que deben ser llevados a la más alta autoridad como son la Cámara de Diputados y de Senadores.
Sin embargo, se tienen en México, representantes federales agachones, interesados y que sólo sirven a su amo, no son capaces ni de levantar el dedo, muchos menos abrir la boca para denunciar al presidente, Enrique Peña Nieto, quien sin lugar a equivocarme si fuese presidente de Brasil ya no estuviera como primer mandatario de la nación, pero como no es ese país, aquí en México no pasada nada, esta frase es del ex gobernador de Tamaulipas, Eugenio Javier Hernández Flores.
Al menos de Tamaulipas se tienen 10 representantes federales; es decir diputados federales, uno de ellos, ex candidato a la gubernatura de Tamaulipas, Baltazar Manuel Hinojosa Ochoa quien desde que llegó ahí, ha sido un candil de la calle y obscuridad de su casa, al igual que el resto, no son capaces de pedir un juicio político en contra de Peña Nieto al menos por mentiroso, ya que su gobierno, está plagado de acciones negativas que ellos como legisladores no ven, no oyen y tampoco escuchan.
En fin, falta mucho para que en México suceda algo así como en Brasil, donde quedó fuera como presidenta, Dilma Rousseff, ya que se le comprobó sus anomalías, aquí se detectan, se denuncias, se pide perdón, pero no se enjuicia a Peña Nieto que a casi cuatro de años de su gobierno, no deja de ser un cero a la izquierda o en su caso, un títere de Carlos Salinas de Gortari.
Por es hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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