· El gobierno de Tamaulipas y la mayoría de los gobiernos municipales, no tienen dinero para medio arrancar.
· Quitan escoltas a Eugenio y a Tomás y surge la pregunta, ¿y a Egidio y otros exalcaldes, cuándo?
Los que andan que se estiran el pelo de desesperación e impotencia, son quienes gobiernan Tamaulipas y los municipios, a partir del día 1 de octubre, porque los ganones fueron, los ex que con las valijas y las cuentas bancarias personales hasta el tope, no les importaron sus gobernados.
Por lo pronto, el lloradero está generando hasta pánico, porque algunas de las acciones y programas de gobierno, por falta de recursos, no obstante que estuvieron contempladas dentro de los presupuestos para el año 2016, indebidamente se agotaron antes de que finalice el año.
Así que muchos se preguntan…¿Por qué tanta condescendencia con la rufla de ladrones que no les importó en lo más mínimo el bienestar de los tamaulipecos y descaradamente, se robaron el presupuesto?
Tal parece que la anterior Contralora de Tamaulipas, Gilda Cavazos, se la pasó en el limbo, porque su paso por esa importante dependencia, no visualizó la debacle económica que generarían verdaderos depredadores presupuestívoros.
Es más, cuando la fina dama quería poner en cintura a los presidentes municipales “gandallas”, más no al gobernador anterior, que fue quien la colocó en esa importante dependencia, simple y llanamente, no le hacían caso.
Si en situaciones menos polémicas, en donde asesoró y ayudó a las anteriores administraciones 2011-2013, a que cumplieran con la Ley de Transparencia, que era parte de un protocolo, ni la pelaron, pero eso sí, hicieron lo contrario, al sobrevaluar obras, materiales diversos, meter facturas apócrifas, para justificar auténticos robos y demás herramientas, para desviar vergonzosamente, los dineros que eran para obras, programas y acciones de gobierno, en beneficio de los ciudadanos.
Porque la Contralora Gubernamental Gilda Cavazos Lliteras, señaló que pese a que el gobierno del Estado asesoró y ayudó a las anteriores administraciones 2011-2013, a que cumplieran con la Ley de Transparencia, estos simplemente hicieron caso omiso.
Sin embargo, el quebranto a las arcas municipales, todavía no se conoce en su justa dimensión, claro que hay casos muy concretos que se remiten como ejemplo de malos ejercicios gubernamentales, por esa razón, la anterior Legilatura, simpleamente, “congeló” las cuentas de alcaldes que se fueron al baño con los dineros del pueblo.
Ahí les hablan, Leticia Salazar Vázquez, expresidenta municipal de Matamoros y Carlos Canturrosas Villarreal, exalcalde de Nuevo Laredo, porque su comportamiento, dejó en bancarrota las finanzas de sus respectivos gobiernos.
Y del gobierno que encabezó Egidio Torre Cantú, es de pronósticos reservados, porque el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, ante la falta de recursos económicos, les ha pedido a quienes todavía le falta integrar a su equipo de trabajo, en posiciones, de segundo y tercer nivel, que no se desesperen, que van a recibir sus nombramientos y obviamente, sus percepciones, en cuando haya dinero para respaldar esa acción.
Esto quiere decir que la “cuesta de enero”, empezó desde el mes de octubre, debido a que hubo demasiada “uña larga”, encabezando los gobiernos del Estado y de los gobiernos municipales, que afortunadamente ya se fueron, pero con mucha hebra.
Porque si bien es cierto de que el gobernador Cabeza de Vaca, negó que fuera a emprender una “cacería de brujas”, en contra de los anteriores gobernantes, también aseguró que tampoco habría impunidad, porque hay casos de corrupción que causan verdadera urticaria de indignación.
Quitan escoltas a Eugenio y a Tomás y surge la pregunta, ¿y a Egidio y otros exalcaldes, cuándo?
Ya que estamos con el tema que genera indignación, pero otras que también provocan aplauso, es sin lugar a dudas la decisión del Gobierno de la Alternancia, que en voz de su Procurador Estatal Irving Barrios Mojica, en el programa de las 10 en punto de Televisa, anunció que a los exgobernadores de Tamaulipas, Tomás Yarrington Ruvalcaba, se les ordenó retirar las escoltas que les costaban a los contribuyentes tamaulipecos.
El costo de los doce escoltas, que eran elementos de la Policía Ministerial, con cargo al erario público durante el sexenio de Egidio Torre Cantú, tuvieron un costo de 30 millones de pesos, a los cuales se les pagaba muy bien, además de cubrirles sus viáticos y poder portar armas largas y cortas.
Ocho policías ministeriales, eran los guardaespaldas de Tomás Yarrington Ruvalcaba y cuatro, cuidaban hasta el día de ayer a Eugenio Hernández Flores, exgobernadores de Tamaulipas.
Ante este espectacular anuncio y ya encarrerados en el tema, surge la obligada pregunta..¿Cuándo se hará lo mismo con quienes cuidan a Egidio Torre Cantú y a exalcaldes, como a Carlos Canturrosas Villarreal?, porque cuando la justicia es pareja, deben de ser todos coludos o todos rabones.
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