Ciudad de México.- “Yo lo siento también, porque es mi hermano. Una cosa son los ideales de una persona y otra cosa es una situación familiar como es esta, así que realmente lamento su muerte y ojalá que pueda descansar; la vida sigue adelante”, dijo Juanita Castro Ruz, quien salió de cuba en 1964, cuando su hermano, Fidel Castro Ruz, se declaró comunista.
La hermana del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana fue una opositora de Fidel. Su muerte, dice Juanita, es una esperanza para que las cosas cambien en Cuba, “que los cubanos puedan recuperar totalmente sus libertades”.
“Cuba ha estado casi sumida casi 60 años bajo un sistema que no ha funcionado y ya es hora de que las cosas empiecen a cambiar para el pueblo cubano que está allá”
En entrevista televisiva, la opositora de Fidel Castro confía en que su otro hermano, Raúl, le dé a cuba la libertad y la democracia que un día prometió Fidel, tras la victoria de la Revolución Cubana, en 1959; “que podamos resurgir como pueblo”, pues “Raúl es más pragmático, se da cuenta de que hay que avanzar, hay que evolucionar, aunque sea gota a gota”.
“Nos dio todo lo contrario de lo que había ofrecido, yo no lo podía aceptar, no podía aceptar la persecución que había en Cuba por pensar diferente a como pensaban los líderes de la Revolución y quise huir luchando, porque no era lo que yo quería para mi país, por lo tanto, enfrenté, lamentablemente no fue mi culpa, pero yo seguí adelante con mis ideas y seguí defendiendo mis ideas y luché contra la dictadura de mi propio hermano”, señaló.
Tras la declaración que hizo el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a que pondrá fin al “acuerdo” con Cuba si el Gobierno de la isla no se abre a mejorarlo, Juanita Castro Ruz dijo que es el pueblo cubano a quien le corresponde definir su futuro.
“Trump no puede decidir desde aquí, desde los Estados Unidos, por muy presidente que pueda haber salido, no tiene que meterse en el proceso cubano, son los cubanos de allá los que tienen el derecho, los que tiene la determinación y las necesidades, son los cubanos de allá (Cuba), ni los cubanoamericanos ni muchos menos los americanos. No vamos a salir de un Fidel para meternos en un Trump”, afirmó.






