Este jueves asume la presidencia Donald Trump en Estados Unidos, ante quien los países del mundo están exceptivos y a la expectativa, ya sean aliados contrarios, protegidos o sumisos por la política estadunidense. Lo cierto es que el mundo de la política está enloquecida, desquiciada y hasta pérdida. Alemania, Francia e Inglaterra simplemente encendieron sus alertas, porque el nuevo presidente da muestras de estar rompiendo con paradigmas y protocolos de la política internacional.
La expresión de Xi Jinping presidente de China en el sentido de que nadie saldrá ganando como una guerra proteccionista, es la respuesta que los países desarrollados y en desarrollo esperaban. Es motivo de reflexión la expresión del presidente Chino al hacer alusión a una “guerra proteccionista”. Es claro que China defiende y promueve el libre comercio, pero de todas maneras su productores penetraran las fronteras, como los hicieron desde hace décadas con los mercados del mundo a través del contrabando.
La expresión se desprende después de que Trump obligó a algunas agencias de automotores a cancelar inversiones en países como México. Pero tal parece que va más allá porque no solo se refiere al fortalecimiento interno de la economía nacional o interna de Estados Unidos, sino también puede ser una advertencia a los guerreros gringos que se abstengan de proteger a sus aliados vecinos de China.
Pero lo más recomendable es esperar que se siente y ponga en marcha sus primeras acciones gubernamentales. Si bien las demandas de los mexicanos y latinos en general son los temas migratorios, de seguridad, deportaciones masivas fuera de los criterios impuestos por la ONU, el respeto a las inversiones extranjeras y la no coacción de capitales.
Resultan ser las mismas quejas de los estados fronterizos del lado norteamericano y mexicano desde hace más de 20 años. Incluso la temática de la agenda bilateral no cambiado desde entonces.
Lo que indica que la buena vecindad solo se da en la expresión política de los gobernantes de ambos estados y países pero no en la praxis por parte de ambas partes.
Por lo mismo hay que esperar que el magnate se siente y habrá que ver si le alcanza para contender los frentes abiertos durante su campaña y legitimación de su elección.
Pero la señal del dragón, es decir China, ha sido clara ante los pronunciamientos atropellados del flamante presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Y no hemos escuchado a Canadá, otros de los aliados yanquis.
Vale la pena retomar, en este sentido la expresión del nobel en economía Stiglitz, quien augura el fracaso de la propuesta económica de Donald.
En otro orden, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca presidido la presentación de la reglas de operación de los programas federales relacionados con la actividad primaria como es la agricultura, ganadería, citricultura, pesca silvicultura, medio ambiente y proyectos sustentables para esta entidad. Se anunció la entrega de recursos de parte de la federación a los productores.
Por cierto, en los últimos años sucedió lo imprevisto. Que los productores de carne, granos y frutales pasarán de productores a “aboneros”, ante la deficiente administración de los recursos destinados para incentivar la actividad primaria.
A casi 30 años del libre comercio y la liberación del precio de los productos del campo, hoy los agricultores y los gobiernos han mecanizado el campo, pero pararon sus equipos agrícolas porque es más barato comprar un litro de leche o de aceite comestible que un litro de diesel.





