Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Mientras los delitos de alto impacto mantienen una tendencia descendente en Tamaulipas, la violencia dentro de los hogares continúa como uno de los principales desafíos para autoridades.
Jesús Eduardo Govea Orozco, fiscal general de Justicia del Estado, reconoció que este delito “ocupa y preocupa” particularmente a la institución por la persistencia de denuncias registradas mensualmente.
El contraste aparece frente a la disminución de la violencia letal, cuya tasa llegó hasta agosto a 18.5 casos por cada 100 mil habitantes dentro del territorio tamaulipeco.
La cifra representa una reducción cercana al 50 por ciento frente a 2018, cuando el indicador se ubicaba en 38.5 casos por cada 100 mil habitantes, explicó.
Esta medición, detalló Govea Orozco, integra homicidios dolosos y culposos, feminicidios y personas desaparecidas para dimensionar conjuntamente la evolución registrada por diferentes expresiones de violencia letal.
Pese a esa reducción, el comportamiento de la violencia familiar mantiene encendidas las alertas y obligó al Gobierno estatal a implementar un mecanismo de intervención integral previo a la denuncia.
La estrategia pretende proporcionar atención psicológica, trabajo social y acompañamiento institucional desde diferentes dependencias, sin impedir ni desalentar que las víctimas posteriormente formalicen denuncias ante las autoridades correspondientes.
“No se trata de desalentar la denuncia”, aclaró el fiscal al explicar que primero se busca contener emocionalmente a las víctimas y canalizarlas hacia las áreas especializadas que requieran.
El modelo comenzó como un plan piloto y, después de aproximadamente dos meses de aplicación, la Fiscalía observa una reducción inicial en el número de denuncias registradas en Ciudad Victoria.
Anteriormente, la capital cerraba algunos meses con más de 500 denuncias relacionadas con violencia familiar; actualmente, señaló Govea Orozco, el promedio ha disminuido hasta aproximadamente 400 casos mensuales.
“Creemos que está funcionando esta estrategia”, expresó, aunque la problemática continúa requiriendo atención especial por tratarse de uno de los delitos con mayor presencia dentro del ámbito familiar.
Las autoridades mantienen atención focalizada principalmente en Reynosa y diferentes municipios de las regiones norte y centro, donde el comportamiento de estos casos exige seguimiento permanente y acciones específicas.
Govea Orozco contrastó además esta problemática con la extorsión: hasta el corte del mes anterior se contabilizaban poco más de 50 casos registrados en todo el territorio estatal.






