Barcelona.- La policía antidisturbios intervino ayer para despejar una autopista en Cataluña, cortada por militantes secesionistas que protestaban contra la detención en Alemania del expresidente independentista Carles Puigdemont, quien podría ser extraditado a España acusado de rebelión.
Los Mossos d’Esquadra, la policía regional catalana, tuvieron que intervenir hacia el mediodía para levantar el retén montado al amanecer a la altura de Figueras, cerca de la frontera francesa, por decenas de manifestantes convocados por los Comités de Defensa de la República (CDR).
La televisión regional difundió las imágenes de los agentes antidisturbios llevándose uno a uno a los militantes de estos comités.
Durante el día fueron cortadas otras dos carreteras, y brevemente los accesos a Barcelona.
Al caer la noche centenares de personas intentaron rodear la estación de ferrocarril de Sants, pero la policía antidisturbios volvió a impedirlo.
En la capital catalana los enfrentamientos más graves entre manifestantes independentistas y agentes de policía ocurrieron la noche del domingo, horas después de conocerse el arresto de Puigdemont en el norte de Alemania. Hubo un centenar de heridos leves, entre ellos 23 policías.
Los CDR, que cuentan con miles de militantes, anunciaron el lunes una campaña de protestas, y dijeron que la detención de Puigdemont ha supuesto para el secesionismo “un punto de no retorno”.
Los partidos independentistas sufrieron un mazazo con la detención del exdirigente, que se había instalado en Bruselas hace cinco meses.
Puigdemont, cesado por el gobierno central español tras la infructuosa declaración unilateral de independencia del 27 de octubre, se encuentra actualmente encarcelado en la ciudad alemana de Neumünster.






