Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum acusó al gobierno de Chihuahua de vulnerar la ley al establecer acuerdos con autoridades de Estados Unidos sin autorización de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Señaló que intentó comunicarse con la gobernadora Maru Campos sin éxito, y exigió que tanto ella como funcionarios estatales expliquen los términos de la colaboración internacional.
La mandataria subrayó que la Constitución es clara: cualquier coordinación con gobiernos extranjeros debe canalizarse obligatoriamente a través de la cancillería, sin excepciones ni interpretaciones discrecionales por parte de autoridades locales.
En ese contexto, afirmó que no se trata de un conflicto político, sino del cumplimiento estricto de la ley, al advertir que ninguna entidad puede actuar al margen del marco constitucional.
Sheinbaum también desestimó críticas del entonces mandatario estadounidense Donald Trump sobre la supuesta falta de condolencias por la muerte de agentes en Chihuahua, recordando que expresó su solidaridad desde el primer momento.
Reprochó que autoridades estatales hayan adelantado públicamente acuerdos con Estados Unidos, sugiriendo incluso una notificación posterior, lo cual —dijo— contradice las obligaciones legales vigentes en materia de política exterior.
La presidenta indicó que solicitó al embajador Ronald Johnson detalles sobre la naturaleza de estos convenios, reiterando que la soberanía nacional no admite excepciones.
Adelantó que la gobernadora sostendría reuniones con el gabinete de seguridad federal, incluido Omar García Harfuch, para aclarar los alcances de los acuerdos.
Cuestionó la postura de actores políticos que rechazaron la comparecencia en el Senado, al considerar que esa actitud refleja una visión subordinada frente a Estados Unidos y contraria a la defensa de la soberanía.





