Las elecciones de este 2018 nos han llevado a ver tres tipos de populismo: el populismo del pasado; el del presente y el del futuro.
El primero y el último podrían no ser tan perjudiciales para el país, sin embargo, a su manera, es populismo.
El populismo del pasado lo representa el PRI, el del presente Morena y el del futuro el PAN.
Todos, de alguna manera, son populistas y no hablan de lo que realmente necesita el país, sino de lo que quiere escuchar el auditorio en turno.
El populismo del pasado es aquel del Siglo XX; el que llevó a esa hegemonía priista de más de 70 años continuos en el poder presidencial. Es el populismo de Cárdenas y su política asistencialista; su política de apapachar a los pobres. Es el populismo de Miguel Alemán que hizo más ricos a los ricos y a los pobres les dio de comer y les dio empleos pero con bajos salarios. El de López Mateos y el fortalecimiento de la clase media; el de López Portillo y la “abundancia”; el de Salinas y el pasito que nos faltaba para ser de Primer Mundo. El de Colosio y su discurso del hartazgo y la justicia. Es un populismo caduco. Ya nadie cree en él.
El otro populismo, el del futuro, apenas se comienza a tejer. Es el populismo dirigido a los Millennials, a los que creen que por pensar son inteligentes. Es el populismo que representa Anaya y su partido un populismo que podrían seguir construyendo y que podría representar un estilo diferente de hacer política. No un cambio, sólo algo diferente.
El otro populismo es el que representa AMLO. Hace 12 años se pudo haber asegurado que era comunismo. Hace seis que era socialismo, hoy es más cercano a ser conservador, incluso, más que lo que representan los panistas.
Ese, el de AMLO es un populismo creado para que la gente piense que son ellos mismos, el pueblo, el representante de ese movimiento. Es tal la manipulación trabajada desde hace 12 años, que hoy ese pueblo que cree en ese político, está diseñado para defender hasta con la muerte (literal) al amado líder, al movimiento, a ese “cambio” que no es otra cosa que una política diseñada para cada una de esas mentes.
Quien diseñó este proyecto, es un genio, y lo decimos de manera seria, no es sarcasmo. Logró establecer un discurso y persuadir a la gente de que era lo correcto. Lograron establecer un hartazgo a lo establecido; lograron colocar como villano al adversario, y no sólo eso, sino que permitieron expandir el odio y la división. Posicionaron al líder del movimiento como un ser único que además sólo él podría salvar al país del desastre. Lo vacunaron contra todo ataque, tan es así, que por más que lo madrean, lejos de debilitarlo, lo fortalecen. A donde vaya el “amado líder” habla exactamente lo que quiere escuchar su auditorio. Si va con los americanistas, les dice que es el mejor equipo del mundo y que lo va a ser más si él gana. Si va con los del Cruz Azul les dice que está triste por no verlos campeones, y promete que viene una etapa nueva, no importa si contraviene lo que les dijo a los del América.
Es el populismo de dar todo y hacer creer que no quiere recibir nada a cambio. Es el populismo que se ha aprovechado de la debilidad e inseguridad (mental) de la gente para prometerles soluciones aparentemente fáciles para arreglar los principales problemas que le aquejan a la gente.
El populismo de AMLO es una mezcla de lo que hizo el PRI con lo que pretende el PAN. Es un populismo que si bien, no hará de México una Venezuela, tampoco lo hará avanzar mucho, se estancará.
Es un populismo de transición, que quizás, sea el principio de un cambio que necesita este país. Ojo, no estoy diciendo que él sea el cambio si gana, no, sino que generaría en un mediano plazo que se propicie una forma diferente de ser para los mexicanos.
No sé, hasta me da la impresión que es el mismo PRI que mutó en otro partido y logró o logrará que la gente vote por el PRI sin que se den cuenta de que lo hicieron.
Insisto, es un plan diseñado por alguien muy brillante y que al parecer está logrando el cometido.
En Cinco Palabras: Y se están confiando demasiado.
PUNTO FINAL.- ¿Qué pretenden presumiendo a cientos de “simpatizantes” en un mitin y a miles de “seguidores” en redes? Las plazas y los bots no votan.
Twitter: @Mauri_Zapata





