Ciudad de México.- Pocos dirigentes extranjeros en el palco de autoridades y la tradicional ceremonia de inauguración reducida: el inicio del Mundial de futbol de Rusia 2018, hoy en Moscú, tendrá un perfil bajo, en contraste con ediciones anteriores.
La crisis repetidas entre Rusia y los países occidentales por un lado y el deslucido atractivo deportivo del partido inaugural, entre Rusia y Arabia Saudí, han pesado para una jornada donde la simplicidad y la modestia serán el tono dominante.
Sin embargo, con esta ceremonia se pone fin a una espera de dos mil 751 días que transcurrieron desde la elección de Rusia como sede el 2 de diciembre de 2010 hasta hoy.
Sobre el césped, el espectáculo previo al partido tendrá un formato reducido.
“La ceremonia de apertura tendrá un formato ligeramente diferente al de precedentes ediciones. Este año, la ceremonia tendrá como eje las actuaciones musicales y será más cerca del inicio del partido, justo media hora antes del mismo”, explicó la FIFA en un comunicado.
Está programado un concierto de no más de 30 minutos, en el que estará la estrella del pop británico Robbie Williams, junto a la soprano rusa Aida Garifullina, presentada como “una de las jóvenes voces más aclamadas de Rusia”. El evento será encabezado por el ex futbolista brasileño Ronaldo, campeón del mundo en las edición de 1994 y 2002.






