Tan gris, cómo su líder nacional Alejandro Moreno, mamonamente conocido como ‘Alito’, Edgar Melhem Salinas, no se ve, no se escucha, y tiene al PRI casi muerto y desbalagado como lo dejaron los Egidistas; Sergio Guajardo y la decepcionante, Yahleel Abdala.
El inédito trabajo de Edgar Melhem es tal, que poquitos de los pocos priistas que aún son sus militantes, saben que ya tomó protesta cómo dirigente estatal.
Para quienes lo conocen, no es sorpresa que Melhem acabe ’cebado’ como cohete de iglesia en fiesta de difuntos.
En su desempeño como diputados federal por dos ocasiones; ha mentido, ha engañado y ha rendido malas cuentas a representados y a su partido.
En lo que indudablemente reconocen que ha sobresalido, es como traidor; ya que ha negado hasta tres veces que fue cercano a Rosario Robles ex Secretaria de Desarrollo Social y a Eugenio Hernández Flores, luego que ambos cayeron en desgracia y en prisión.
Por ello, nadie cree en el compromiso con el PRI que tanto ha cacareado Melhem; aseguran sus detractores, que su lealtad es tan sincera como el ‘amor’ pagado de una prostituta.
Sobre todo porque muchos recuerdan sus rabietas, amagos y pataleos que protagonizó al interior del partido, cuando no fue electo candidato al senado.
En las cúpulas priistas, anteriores, estaban convencidos que el Ríobravense, a pesar de estar ‘inflado’, jamás creció y era tan insignificante y perdedor que -cómo coordinador- empinó la candidatura presidencial de José Antonio Meade en Tamaulipas.
Pero como dicen en el rancho, no hay tarugo sin suerte…Por identidad en lo inepto y falso con Alejandro Moreno- líder nacional – le ayudó para trepar al PRI estatal dónde quedó perdido en espera de alianzas para aspirar a que el priismo no pierda su registro.
Tan metido está en esa estrategia, que el PRI, -ahora oposición-está más muerto que antes; no critica, no confronta, no defiende a la ciudadanía de los errores y abusos de los gobiernos en el poder.
Por ello, sus detractores ven a la gestión de Edgar Melhem, como ‘el tiro de gracia’ para un PRI que agoniza.






