LO APLACAN.- Luego de meses de protagonismo, donde lo mismo apadrinaba graduaciones que fiestas privadas, Héctor Martín Garza, “El Guasón” , desapareció de la escena política tamaulipeca.
El funcionario de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y quien se dice amigo muy cercano del presidentem Andrés Manuel López Obrador, puso una repentina pausa a su activismo político.
¿Qué sucedió? Es la pregunta que muchos se hacen y para la cual no hay respuesta, lo cual, por supuesto, abre la puerta a la especulación.
¿Lo aplacaron? Esa podría ser una explicación. Hay quienes aseguran que desde muy arriba le dijeron que no será el candidato de Morena a la gubernatura, y que mejor se dedicara de lleno a hacer su tarea en la SEP.
AMERICO ACELERA.- En contraparte, el doctor Américo Villarreal, está pisando el acelerador en su objetivo de alcanzar la nominación para la gubernatura en el 2022.
Igual que muchos, el morenista aprovecha la contingencia de la pandemia para buscar el acercamiento con los tamaulipecos con el pretexto de la entrega de despensas.
El Senador es de los pocos que han puesto oídos sordos a la advertencia del INE, de que podría haber sanciones en caso de acreditarse que hacen proselitismo con la entrega de los apoyos alimentarios. Y él cae en ese supuesto porque promociona con gran alboroto su campaña en favor de los que menos tienen. Hasta las despensas llevan su nombre.
Para desfortuna de Américo, hasta hace pocos años un priista de corazón, Morena, el partido al cual ahora representa , sigue sin pintar en Tamaulipas.
Tan no pinta que hasta el PRI tiene en estos momentos mucho más simpatía electoral que el partido de López Obrador.
En esas condiciones se ve muy lejos que el legislador federal tenga alguna posibilidad de ocupar la oficina principal de Palacio de Gobierno en el 2022.
A TODO LO QUE DA.- La corrupción con la asignación directa de contratos está a todo lo que da en las instancias de Gobierno.
Luego del escándalo en la delegación del IMSS, por la entrega amañada de asignaciones de proveeduría y que hoy mantiene abierta una indagatoria penal en la Fiscalía General de la República, nos llegan denuncias de que las cosas andan igual o peor en otras instancias, como el ISSSTE, Sader, SCT y varias más.
Incluso hasta los contratos que se concursan son una farsa, porque todos los participantes están de acuerdo, al grado de que desde mucho antes se sabe quién va a ganar. En otras palabras, son una auténtica farsa.
Todo eso significa que aquel dicho que tanto repite y presume López Obrador, de, “ya no hay corrupción”, es una mentira burda.
Ahora sí salió cierto aquello de que, estábamos mejor cuando estábamos peor.
LE DEBEN HASTA AL INFONAVIT.- Tan “quebrada” anda la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Victoria, que hasta al Infonavit le debe sus buenos millones de pesos.
Fuentes del mismo Infonavit nos explican que el adeudo millonario se originó porque durante años el organismo dejó de pagar las cuotas de los trabajadores, tanto las que le corresponden a ella por su calidad de patrón, como las que por ley les retiene a los obreros.
El hecho está provocando que decenas de trabajadores no puedan acceder a créditos de vivienda , lo cual no se resolverá hasta en tanto la Comapa no se ponga al corriente en sus pagos.
Presuntamente el Ayuntamiento capitalino firmó un convenio con el Infonavit para pagar a plazos el adeudo, con fecha límite hasta octubre próximo.
Desde luego que el hecho trae muy molestos a los afectados, sobre todo porque la Comapa dispuso de dinero que les pertenece a ellos.
Por ello, si no hay solución a corto plazo pronto podría estallar un conflicto laboral en el organismo operador del agua.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.
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