CAMBIO OBLIGADO. – La presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado tendrá en breve un nuevo titular.
Será el segundo presidente de la Jucopo en la 64 legislatura. El primero fue Gerardo Peña Flores, y el segundo todavía no se sabe, pero los bonos parecen favorecer a Francisco Javier Garza de Coss.
El cambio de mando en la Jucopo es obligado porque su actual titular, Peña Flores, tendrá que ir a ocupar su curul en la nueva legislatura federal que inicia su ejercicio el próximo uno de septiembre.
En ese entendido, seguramente Peña aprovechará la sesión extraordinaria del Pleno legislativo, a celebrarse este jueves, para despedirse de sus pares.
De hecho, seguramente los 36 diputados locales aprovecharán la ocasión para darse el adiós, porque su encargo concluye el 30 de septiembre.
SNTE, FACTOR DE EQUILIBRIO. – Pocos lo notan, pero el sindicato magisterial en Tamaulipas ha recobrado su fortaleza y su papel de auténtico ente garante de los derechos y la dignidad de los maestros tamaulipecos.
Sin llegar a los extremos de una confrontación directa con el gobierno estatal en su papel de patrón, Rigoberto Guevara Vázquez, el secretario general, ha sabido sortear las resistencias de algunos funcionarios, que en el inicio de la actual administración quisieron ver a los profes como enemigos del partido en el poder.
De esa manera, hoy la sección 30 es un factor de equilibrio en las relaciones de docentes y gobierno. Las decisiones más importantes en materia de educación tienen que llevar el aval del SNTE.
Y no solo eso, la organización sindical está convertida en férrea defensora del estudiantado tamaulipeco, abogando por condiciones dignas para lograr la eficacia del proceso de enseñanza aprendizaje.
Por todo ello, hay que reconocerle el mérito a Guevara Vázquez, quien ha encabezado una de las mejores dirigencias del sindicato magisterial en la entidad.
NOVATEZ O IMPRUDENCIA. – Bastante mal se vio el dirigente estatal del PAN, Luis René Cantú Galván, cuando salió a anunciar el amarre de una supuesta alianza de su partido, con el PRI y el PRD , en la búsqueda de la gubernatura en la elección del 2022.
De inicio, “El Cachorro” fue a tocar la puerta equivocada en el PRI, porque en vez de reunirse con el dirigente estatal, Edgar Melhem Salinas, lo hizo con Roberto González Barba, uno de los iconos del priismo tamaulipeco en el sur del estado , pero completamente divorciado de las dirigencias estatal y nacional.
A ello hay que sumarle que González Barba carece de facultades legales y de representación partidista para acordar una alianza como la que presume Cantú Galván.
La pregunta es: ¿en verdad es muy difícil entender todo ello?
Por supuesto que inmediatamente después del anuncio del “Cachorro”, el dirigente estatal priista, salió a desmentir la supuesta coalición.
Aceptó que a nivel nacional existen negociaciones al respecto, “pero todavía no hay nada definido”.
Y luego remató: “las alianzas no se construyen con boletines”.
Una de dos, o Cantú Galván es muy ingenuo, o en realidad anda muy desesperado por buscar esa alianza partidista que impida que Morena se vaya por la libre en el 2022 y se quede con la gubernatura.
ASÍ ANDAN LS COSAS.






