Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El Programa Nacional de Monitoreo de la Sequía, colocó a 20 municipios en Tamaulipas libres de sequía, después de las lluvias que entraron con la canícula.
De esta manera, Tamaulipas pasó de 38 municipios con escasa lluvia en enero a 18 municipios al mes de julio de este año.
Este programa se encarga de verificar condiciones de humedad, lluvia y vegetación en los municipios del país.
Los municipios que dejaron la clasificación de sequía es Aldama, Altamira, Bustamente, Camargo, Madero, Guerrero, Díaz Ordaz, Mainero, Matamoros, Mier, Miguel Alemán, Miquihuana, Nuevo Laredo, Palmillas, Reynosa, Río Bravo, Soto la Marina, Tampico, Valle Hermoso y Victoria.
De acuerdo al programa que dirige la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, también aparecen los municipios con clasificación de sequía moderada donde ingresaron Burgos, Antiguo Morelos, Casas, Cruillas, Gómez Farías, González, Güémez, Hidalgo, El Mante, Méndez, Nuevo Morelos, Ocampo, Padilla, San Carlos, San Fernando, San Nicolás, Tula y Xicoténcatl.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, detalla que la “sequía moderada” provoca algunos daños en los cultivos o pastos, además de alto riesgo de incendios, en estas condiciones es común la escasez de agua, además de aplicarse restricciones en el consumo de agua.
Muestra además que en las condiciones anormalmente seco, se encuentran los municipios de Abasolo, Jaumave, Jiménez, Llera y Villagrán, lo cual puede ocasionar el retraso de la siembra de cultivos anuales, o un limitado crecimiento de estos.
A nivel estatal en el último informe emitido por las autoridades medioambientales, se clasificó al 41 por ciento de la superficie del Estado con condiciones de sequía.
Las lluvias atípicas registradas durante este año generaron que el impacto de la sequía fuera menor en el país, ya que las condiciones de severas sólo se presentan en 18 municipios de la nación, siendo Sonora con 16 el de mayor impacto.
A pesar de la presencia de lluvias, en el caso del almacenamiento de agua en las presas, estas se mantiene con un promedio de 60 por ciento de su capacidad, lo cual aún cuando garantiza el consumo humano puede presentar problemas si las condiciones cambian el próximo año






