Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Ante lo limitados que resultan las designaciones de Magistrados en varios Estados del país en el Poder Judicial, la organización no gubernamental, “México Evalúa”, hizo un llamado para cerrarle la puerta al “nepotismo y amiguismo”, al momento de hacer las propuestas al Supremo Tribunal de Justicia en cada entidad como es el caso de Tamaulipas.
“Los procesos de selección deben iniciar con una convocatoria pública y abierta, y realizarse mediante concursos de oposición estrictos y rigurosos a cargo de jurados independientes”.
Señala que tanto el nepotismo y amiguismo son prácticas comunes en la designación de magistrados en los Poderes Judiciales de los Estados, pero sucede también a nivel federal.
“Han sido usados como justificaciones para las reformas emprendidas por el presidente del Consejo de la Judicatura federal, Arturo Zaldívar, también son prácticas comunes a nivel local”.
Dentro de los análisis que emite “México Evalúa”, en el proceso de designación de Magistrados, advierten de la urgente necesidad de modificar los procesos de designación de los Magistrados.
Consideran que en la actualidad, es un método “totalmente politizado, en el que poco importa la capacidad del aspirante” y se basa en pagar favores políticos, proteger por consigna de grupo político en el poder e impulsar ventajosamente a quienes no tienen una carrera como litigantes y menos judicial en las diferentes etapas del sistema judicial.
Por lo anterior, México Evalúa consideró que los magistrados deben ser electos por voto popular, como lo plantean algunas iniciativas presentadas a nivel federal y en entidades como Guerrero.
“Los procesos de selección deben iniciar con una convocatoria pública y abierta, y realizarse mediante concursos de oposición estrictos y rigurosos a cargo de jurados independientes, con espacios de participación ciudadana y resultados vinculantes”, exponen.
Afirman que en México, donde la afiliación partidista o cercanía con el titular del Ejecutivo por parte de algunos pretendientes al cargo de ministro de la Suprema Corte fue motivo de muchas críticas en los más recientes procesos de nombramiento, imaginar la intervención de los partidos políticos en la postulación de los jueces en procesos de elección popular se antoja surrealista.
“Pero ello no significa que debamos conformarnos con el statu quo. Nos queda claro que la ausencia de regulación del proceso, así como la falta de garantías que aseguren que las evaluaciones sean objetivas y permitan examinar los conocimientos y aptitudes, impiden que se realice un proceso de selección riguroso”.






