Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, lanzó una exigencia directa a la CONAGUA para detener la entrega de nuevas concesiones de agua, al advertir un escenario crítico.
Advierte que antes se podía cumplir el tratado del 44 con EU cuando había “orden y gobernanza”.
Durante su comparecencia ante el Pleno del Congreso, en la glosa del IV Informe de Gobierno, el funcionario sostuvo que el problema actual es resultado de decisiones acumuladas durante décadas.
Denunció que la federación autorizó concesiones sobre volúmenes que la naturaleza ya no proveía, generando un déficit estructural que hoy compromete la disponibilidad del recurso en diversas regiones del país.
Advirtió además que esta práctica aunado al estrés hídrico, ha derivado en el incumplimiento del Tratado Internacional de Aguas de 1944, que obliga a México a entregar 431 millones de metros cúbicos anuales a Estados Unidos.
“Ese compromiso ya no se ha podido cumplir como antes, cuando existía orden y gobernanza”, expuso, aunque reconoció que actualmente hay intentos por retomar el control del recurso.
De entrada, el funcionario describió un panorama nacional complejo: el 70 por ciento del territorio enfrenta presión hídrica severa, mientras solo una tercera parte del país mantiene condiciones favorables de disponibilidad.
En ese contexto, subrayó que Tamaulipas presenta una realidad contrastante: mientras diez municipios de la frontera padecen una crisis de agua, el resto del estado conserva niveles aceptables de disponibilidad.
Explicó que en la franja fronteriza, desde Nuevo Laredo hasta Matamoros, la dependencia de escurrimientos externos ha generado una vulnerabilidad estructural que hoy se traduce en escasez.
“Vivimos de lo que aportan otros estados, particularmente Chihuahua, y si no hay lluvias en esas regiones, nosotros enfrentamos la crisis en la parte baja de la cuenca”, puntualizó.
Detalló que la cuenca del río Bravo, clave para la frontera, registra una precipitación promedio baja y carece de fuentes propias suficientes, lo que agrava la presión sobre el recurso.
Aunado a ello, reveló que existe un déficit considerable en volúmenes disponibles, lo que impacta directamente a más del 50 por ciento de la población tamaulipeca que depende de esta cuenca.
En contraste, destacó que regiones del centro y sur del estado mantienen condiciones más favorables, con disponibilidad moderada e incluso excedentes en algunas cuencas como la del Guayalejo-Tamesí.
Sin embargo, advirtió que esta aparente ventaja no debe generar complacencia, ya que la infraestructura actual limita el almacenamiento y provoca desperdicio de grandes volúmenes en temporadas de lluvia.
Puso como ejemplo el sistema lagunario del sur, donde en años recientes se han liberado miles de millones de metros cúbicos por falta de capacidad para retenerlos.
El secretario también alertó sobre la sobreexplotación de acuíferos, particularmente en la zona semiárida, donde los niveles de extracción superan la recarga natural desde hace décadas.
En el caso de Tula, calificó como urgente detener nuevas concesiones, al considerar que la continuidad de esta práctica pondría en riesgo la viabilidad de comunidades enteras.
Quiroga Álvarez enfatizó que el cambio climático ha alterado los ciclos tradicionales de lluvia, generando periodos prolongados de sequía seguidos de eventos extremos que dificultan la planeación hídrica.
Recordó que durante ocho años consecutivos, Tamaulipas registró precipitaciones por debajo del promedio, situación que agravó el estrés hídrico en distintas regiones del estado.
Aunque en los últimos años se presentaron lluvias extraordinarias que recuperaron algunas presas, aclaró que estas no beneficiaron a los embalses clave de la frontera, como La Amistad y Falcón.
Actualmente, señaló, estos cuerpos de agua registran niveles críticos, lo que confirma la fragilidad del sistema hídrico en la región fronteriza.
El funcionario insistió en que la solución pasa por un cambio de enfoque, dejando atrás la reacción tardía y avanzando hacia una política preventiva en el manejo del agua.
Finalmente, reiteró que frenar nuevas concesiones, fortalecer la infraestructura y ordenar el uso del recurso son medidas urgentes para evitar que la crisis hídrica se profundice en Tamaulipas.





