Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El gobierno de Tamaulipas va heredar una deuda superior a los 17 mil millones de pesos al próximo gobierno que entre en funciones en el mes de octubre, pero no tendrá barreras financieras para poder cubrir este pasivo, aseguró María de Lourdes Arteaga Reyna Secretaria de Finanzas.
Lo grave es que en el 2022, las participaciones van a caer en al menos mil millones de pesos.
Las noticias sin embargo, no son las mejores, se estima que para el 2022, las participaciones federales tienen una proyección de caer mil millones de pesos menos.
Informó que la deuda pública ya se cerró, y este año no se contrató ningún otro movimiento, además de que, la Semaforización que marca la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, coloca a Tamaulipas en color verde.
“El Estado de Tamaulipas tiene sus tres indicadores en verde, quiere decir que la deuda es sustentable y la deuda se puede pagar. La última gestión de crédito, fue la época de la pandemia que fue solicitamos recursos prestados ante la caída de las participaciones y los fondos públicos y con ello tuvimos un gran avance para equipar los hospitales Covid19 y reactivar la economía a través de la obra pública”.
Sobre la llegada de participaciones federales a Tamaulipas, dijo que si bien en el 2021 quedó por debajo de lo proyectado, había un fondo de estabilización sin embargo aun con se fondo para las entidades federativas, Tamaulipas quedó abajo de los 700 millones de pesos, aunque se estimó que este fondo se aplicaría hasta el primer trimestre del 2022.
Por ello, este año, explicó María de Lourdes Arteaga Reyna, es necesario “cuidar milimétricamente” las participaciones, porque si bien en el arranque de este año, donde se presenta el periodo de recaudación más grande, no se mantiene así el resto del año.
La Secretaria de Finanzas, advirtió que este año, esas participaciones pueden bajar, en una proyección para 2022, por mil millones de pesos menos.
Sobre los pasivos bancarios aseguró que estos no van a existir, pero los pasivos a corto plazo y debido a lo que ordena la Ley de Disciplina Financiera deberían estar pagados 90 días antes de que termine la administración.
“Todo está programado para que el Estado entregue sin deuda de corto plazo”, destacó Arteaga Reyna.
Destacó que el Estado, ha tenido un cumplimiento en el pago de los impuestos federales y en ese aspecto no dejará deudas por el pago de impuestos a la federación.






