DESPROPOSITOS. – En la lógica del alcalde de Victoria, Eduardo Gattás Báez, cuando el fallo de un Juez no es favorable a sus pretensiones, entonces es un mal juzgador.
El razonamiento sería entendible si quien lo expresara fuera un ciudadano ordinario, que no tiene la mínima noción del Derecho, pero resulta un argumento absurdo, y sin sentido, por decir lo menos, cuando lo expresa un perito en la materia.
Porque habría que recordar que el alcalde morenista es egresado de la facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UAT, y en ese entendido enseña demasiada ignorancia cuando condiciona la honorabilidad y sapiencia de un juez al sentido de su resolución.
Si el fallo es a favor de sus pretensiones, entonces es un Juez de excelencia, honesto y capaz, pero si la sentencia le es adversa, entonces es un juzgador corrupto.
Por lo menos así lo expresó este lunes, cuando arremetió contra el juez que rechazó retirarle la medida cautelar al secretario del ayuntamiento, Hugo Resendez Silva, dentro del proceso que se le sigue, por los hechos en que un agente de la Policía Ministerial fue agredido y desarmado por dos escoltas de Gattás en las mismas instalaciones de la Presidencia Municipal, cuando realizaba una investigación.
Con su resolución, el Juez impidió que Resendez regresara a su cargo, lo que hizo entrar en coraje al edil.
El alcalde se atrevió, incluso, a amenazar a los jueces locales, al pedirles que recordaran el caso del Fiscal de Veracruz, al que el gobernador, Cuitláhuac García, “lo mandó de vacaciones, y muy largas”, lo que en palabras llanas significa que lo mandó encarcelar.
Gattás también tuvo un mensaje para el fiscal general de justicia, Irving Barrios Mojica, y el fiscal anticorrupción, Raúl Ramírez Castañeda, a quienes les recomendó “que tengan cuidado”.
En una de esas, los fiscales le responden con un nuevo citatorio, para que aclare las condiciones en que adquirió la camioneta de lujo que utiliza, y que aparece facturada a una empresa de Sergio Carmona Angulo, el empresario ejecutado y que era conocido como el Rey del Huachicol, y para que justifique la compra de la casona en Playa Miramar, con valor de más de 11 millones de pesos.
CON TODO. – A propósito, todo parece indicar que la cosa va en serio, en contra de los exfuncionarios cabecistas que se despacharon con la cuchara grande en relación con los dineros públicos en los últimos seis años.
Por lo menos eso se infiere del anuncio hecho, este lunes, por el gobernador, Américo Villarreal Anaya, y algunos de sus principales colaboradores, en relación a la integración de al menos 22 expedientes contra exservidores públicos de distintas dependencias, donde se identificaron graves irregularidades en el manejo presupuestal.
Ojalá que las investigaciones sean suficientes para fincar responsabilidades, administrativas y penales, contra quienes resulten responsables, porque ya se sabe que no es lo mismo acusar que probar.
En la sociedad tamaulipeca existe mucha expectativa sobre este tema, sobre todo porque desde la campaña electoral se insistió mucho en el saqueo de las arcas públicas, por parte de un grupo de personajes del gobierno que encabezó el panista, Francisco García Cabeza de Vaca.
En ese entendido, esperemos entonces que esas denuncias se materialicen con el enjuiciamiento de los involucrados.
¿Y EL ACUEDUCTO? – Si en el presupuesto federal del año próximo para Tamaulipas no vienen etiquetados recursos para iniciar la construcción de la segunda línea del acueducto, “Guadalupe Victoria”, la decepción social será muy grande.
Y obviamente quién pagará el costo político será Morena, el partido en el poder en los tres órdenes de gobierno.
Tanto se ha prometido esa obra que, si o si, debe ser una de las prioritarias el año próximo. No hay justificación para que no se inicie. Es muy pronto para comenzar a desilusionar a los electores.
ASI ANDAN LAS COSAS.
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