Ciudad Victoria, Tamaulipas.– Los seis estados de la frontera norte acordaron conformar un frente común para exigir soluciones federales ante el creciente riesgo de fallas eléctricas por alta demanda.
Datos de la Sener y la CFE indican que, mientras el país aumentó su consumo eléctrico 1.7 por ciento entre 2020 y 2022, la frontera norte elevó su demanda 8.3 por ciento por la relocalización de empresas.
A pesar de nuevas inversiones, Tamaulipas y el resto de las entidades fronterizas enfrentan problemas de suministro y confiabilidad derivados del fenómeno del nearshoring industrial.
El secretario de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez, informó que durante el Congreso Internacional de Energía se firmará un acuerdo regional para negociar necesidades específicas con la federación.
Afirmó que la saturación de la red, la falta de gas y las interrupciones frecuentes responden a la alta concentración de industrias con enorme demanda energética.
Explicó que, aunque el sector secundario nacional creció apenas 0.4 por ciento, los estados de la frontera registraron un aumento del 12 por ciento en consumo eléctrico.
Ángel Jiménez señaló que las entidades buscarán fortalecer la planeación energética y promover una reconfiguración tarifaria regional que refleje condiciones reales de consumo.
También propondrán políticas de eficiencia obligatoria para disminuir la demanda y evitar interrupciones críticas en la red de distribución.
Para Tamaulipas, adelantó proyectos clave como la interconexión eléctrica Nuevo Laredo–Reynosa que permitiría exportar energía renovable generada en la región.
Mencionó además el uso de yacimientos agotados, como el Campo Brasil en la Cuenca de Burgos, para almacenamiento estratégico de gas natural.
Concluyó que la nueva línea reforzaría la confiabilidad del sistema y podría financiarse mediante los propios usuarios interesados, por lo que pidió a la federación atender esta propuesta.






