Ciudad Victoria.- La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales encendió las alarmas en el sector restaurantero, que advierte un aumento inmediato en sus costos operativos.
Empresarios del ramo consideran que la reforma, impulsada a nivel federal, impactará directamente en la dinámica de atención al cliente y en la estructura laboral de los negocios.
La industria restaurantera manifestó su preocupación ante el recorte de horas de trabajo, al señalar que el sector requiere horarios amplios y flexibles para mantener la operación diaria.
Reducir el tiempo laboral disponible, sostienen, implicaría contratar más personal o pagar horas extras para cubrir la demanda de servicio en restaurantes y establecimientos de alimentos.
Jesús Arnoldo Gómez González, presidente de la CANIRAC en la región centro de Tamaulipas, explicó que cada negocio afiliado maneja esquemas laborales propios.
Sin embargo, en la mayoría de los establecimientos ya se contempla al menos un día de descanso para los trabajadores, por lo que la adaptación a la nueva norma representará un reto operativo.
El dirigente empresarial indicó que los restauranteros buscarán reorganizar turnos y horarios de trabajo para cumplir con la legislación sin afectar la calidad del servicio.
Señaló que, tras la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el sector solicitó al gobierno federal implementar estímulos que compensen el impacto económico.
Los empresarios consideran que la reducción de horas laborales debería acompañarse de incentivos fiscales para evitar que la carga financiera recaiga únicamente en los negocios.
Entre las propuestas planteadas se encuentran ajustes en impuestos federales, facilidades en las cuotas del Seguro Social y esquemas de apoyo relacionados con el Infonavit.
También se propuso la posibilidad de establecer convenios con la Comisión Federal de Electricidad que permitan reducir costos energéticos para los establecimientos.
Gómez González subrayó que el sector restaurantero busca que las autoridades federales escuchen a las cámaras empresariales antes de aplicar completamente la reforma.
El dirigente insistió en que la reducción de la jornada laboral representa un desafío importante para los restaurantes, especialmente en lo que respecta al pago de horas extras.
Este incremento en costos podría afectar directamente la rentabilidad de los negocios, particularmente en establecimientos pequeños o familiares.
Aun así, señaló que los empresarios mantienen disposición para apoyar mejores condiciones laborales para sus trabajadores.
No obstante, enfatizó que esperan que el gobierno federal también ofrezca medidas de respaldo que permitan equilibrar las obligaciones derivadas de la reforma.
Finalmente, la CANIRAC del centro de Tamaulipas se sumó a la postura del sector privado nacional que exige que los cambios laborales vayan acompañados de políticas de apoyo.
De lo contrario, advirtieron, la reforma podría debilitar la competitividad de los negocios y generar presiones financieras en una industria que ya enfrenta múltiples desafíos económicos.






