Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El incremento en el aseguramiento de monos araña víctimas del tráfico ilegal comenzó a saturar los zoológicos y centros de resguardo de Tamaulipas, principalmente en la frontera norte del estado.
Autoridades ambientales advirtieron que las áreas destinadas a cuarentena y atención temporal operan prácticamente al límite, ante el creciente número de ejemplares decomisados durante operativos federales recientes.
La situación más crítica se concentra en Reynosa, donde han sido detectados numerosos animales silvestres mantenidos ilegalmente en domicilios particulares y utilizados como mascotas exóticas.
El vocal ejecutivo de la Comisión de Parques y Biodiversidad de Tamaulipas, Eduardo Rocha Orozco, confirmó que los rescates aumentaron considerablemente durante los últimos meses.
“Las áreas ya están saturadas, sobre todo por monos araña. La gente debe entender que estos animales no pertenecen a una casa”, advirtió el funcionario estatal.
Explicó que después de los cateos y decomisos realizados por autoridades federales, los ejemplares son trasladados a zoológicos fronterizos donde reciben atención veterinaria, alimentación y vigilancia especializada.
Sin embargo, reconoció que la problemática dejó de ser exclusiva de Tamaulipas, ya que otros zoológicos del país también enfrentan sobrepoblación derivada del tráfico ilegal de fauna silvestre.
La acumulación de ejemplares rescatados refleja la persistencia de redes dedicadas al comercio clandestino de especies protegidas, pese a las restricciones legales y operativos implementados por autoridades ambientales.
Además del daño irreversible provocado a los animales, especialistas alertaron sobre riesgos sanitarios y de seguridad para quienes mantienen especies silvestres dentro de viviendas particulares.
Los monos araña requieren condiciones específicas de movilidad, alimentación y atención médica que difícilmente pueden garantizarse fuera de instalaciones autorizadas y supervisadas.
Ante el aumento de decomisos, autoridades hicieron un llamado a frenar la compra ilegal de fauna exótica, al advertir que detrás de cada animal comercializado existe maltrato, tráfico clandestino y destrucción ambiental.






