En la Universidad de Seguridad y Justicia de Tamaulipas, siguen creciendo señales preocupantes que ya comienzan a incomodar dentro del propio sistema de seguridad estatal.
El rector Jorge Lumbreras Castro, volvió a colocar a la Secretaría de Seguridad Pública en una posición incómoda con decisiones apresuradas que hoy generan más dudas que certezas institucionales.
Con tal de aparentar avances inmediatos, se gestionó junto a Protección Civil estatal una constancia relacionada con el programa interno de seguridad de la Universidad de Seguridad y Justicia.
El problema no radica en la existencia del documento. Lo verdaderamente grave es que varias medidas esenciales aparentemente no fueron verificadas físicamente durante las inspecciones correspondientes.
Por ejemplo, dentro de la Universidad existen detectores de humo instalados únicamente como ornamento institucional, porque sencillamente no funcionan ni fueron comprobados técnicamente durante las revisiones realizadas.
Eso coloca también bajo cuestionamiento la actuación de Protección Civil estatal, porque una certificación sin comprobación técnica termina convirtiéndose en un simple maquillaje administrativo peligrosamente irresponsable.
Dentro de la propia USJT ya existen quejas sobre consumo constante de cigarro en distintas áreas, situación que explicaría por qué algunos detectores permanecerían deliberadamente deshabilitados.
Todo esto ocurre mientras la Universidad busca apresuradamente avanzar rumbo a la revisión internacional de CALEA, prevista aproximadamente dentro de seis meses para obtener una certificación institucional.
Pero ninguna acreditación seria, puede construirse sobre simulaciones, maquillaje administrativo o revisiones superficiales que terminan engañando incluso a quienes depositaron confianza política en ese proyecto académico.
Y el principal afectado termina siendo el secretario de Seguridad Pública, Carlos Arturo Pancardo Escudero, quien carga diariamente con la presión operativa y el desgaste institucional de la seguridad estatal.
Lo más delicado es que también se termina engañando al gobernador Américo Villarreal Anaya y, peor aún, a los cadetes que buscan convertirse en policías profesionales comprometidos con Tamaulipas.
Porque la formación policial exige disciplina, respeto institucional y dignidad profesional, no discursos que minimicen o ridiculicen el trabajo de quienes deciden servir desde las corporaciones de seguridad pública.
Todavía resuena aquella frase pronunciada por Lumbreras durante agosto del 2025, en una de las conferencias de prensa que organizó Blanca Zumaya, cuando afirmó que la Universidad formaría policías “de cualquier centro comercial”, comentario que indignó incluso a periodistas presentes.
Aquella expresión no fue un simple desliz verbal. Reflejó una visión equivocada sobre la función policial y sobre miles de jóvenes que ven en esa carrera una oportunidad legítima de vida.
Lumbreras, busca con discursos huecos, limpiar su deficiente labor y lo más grave, ahora involucró Luis Gerardo González de la Fuente Coordinador de PC, ojalá y no exista una desgracia en la USJT.






