Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Una nueva confrontación sacude al Cabildo de Aldama. La alcaldesa María Noemí Sosa Villarreal denunció que un grupo de regidores mantiene bloqueados proyectos de obra pública por intereses personales, exigencias económicas y aspiraciones electorales.
La presidenta municipal señaló que siete integrantes del Cabildo, entre ellos cuatro regidores de Morena y representantes del PAN, votaron en contra de modificaciones al programa anual de obras.
De acuerdo con la edil, el argumento utilizado para rechazar los proyectos fue una supuesta falta de sustento técnico, aunque aseguró que los expedientes cumplen con los requisitos necesarios.
Sosa Villarreal, sostuvo que detrás de la negativa existen presiones relacionadas con solicitudes de incrementos salariales, apoyos para combustible y compensaciones extraordinarias que la administración se negó a otorgar.
Afirmó que las finanzas municipales no permiten asumir gastos adicionales debido a compromisos heredados de administraciones anteriores, por lo que calificó esas exigencias como improcedentes.
“Perciben salarios competitivos y aun así condicionan decisiones fundamentales para el desarrollo del municipio”, reprochó la alcaldesa al referirse al comportamiento de algunos integrantes del Cabildo.
Explicó que los puntos sometidos a consideración no correspondían a un nuevo programa de inversión, sino a ajustes y adecuaciones de proyectos previamente autorizados.
La alcaldesa rechazó que las modificaciones hayan sido elaboradas de manera improvisada y defendió la viabilidad de las obras contempladas para distintas comunidades del municipio.
Advirtió que la paralización de estos proyectos afecta directamente a la población, que espera infraestructura y servicios comprometidos dentro del plan de gobierno municipal.
Sosa Villarreal, aseguró que continuará impulsando las acciones previstas y buscará construir acuerdos para que los regidores reconsideren su postura en beneficio de la ciudadanía.
La presidenta municipal también señaló directamente al primer síndico, Melchor Antonio Leal Romero, a quien atribuyó un papel central en la estrategia para obstaculizar los proyectos.
Según la alcaldesa, existen intereses políticos adelantados que han contaminado las decisiones administrativas y trasladado la disputa electoral al funcionamiento del Cabildo.
Consideró que algunas posiciones responden más a cálculos rumbo a la próxima contienda municipal que a una evaluación objetiva de las necesidades de Aldama.
La edil, hizo un llamado a los integrantes del Ayuntamiento para separar las aspiraciones personales de las responsabilidades institucionales que asumieron al llegar al cargo.
Insistió en que la prioridad debe ser atender las demandas de la población y no utilizar las decisiones de gobierno como herramienta de negociación política.
Sosa Villarreal, confió en que los ciudadanos seguirán de cerca el desempeño de cada representante popular y evaluarán quién trabaja realmente por el municipio.
“Fuimos electos para servir a la gente y responder a sus necesidades, no para anteponer intereses particulares”, sostuvo al defender la ejecución de las obras programadas.






