Ambos querían ganar en su presentación mundialista, pero también ambos eran conscientes de que debían ser cautos ante su rival más poderoso del grupo.
Brasil y Marruecos empataron (1-1) en el estadio Nueva York/Nueva Jersey, con dos auténticos golazos.
Aunque, por historia y por la calidad de sus jugadores y, por supuesto su director técnico, la presión estaba del lado de La Verdeamarela, a la cual le hizo falta un poco de samba.
El espectáculo, que las dos selecciones prometieron, estuvo a la altura de las circunstancias, durante la primera mitad; después, las revoluciones fueron bajando con el paso de los minutos.
Con pocos minutos en el cronómetro, con un ataque directo y con los jugadores brasileños desacomodados, la escuadra de Mohamed Ouahbi encontró la forma de hacer daño.
Brahim Díaz encontró un resquicio entre los zagueros de La Verdeamarela y, con la calidad que lo carecteriza, le puso medio gol a Ismael Saibari.
Con potencia y explosividad, el atacante marroquí le ganó la posición a Marquinhos y Gabriel Magalhaes y aprovechó la titubeante salida de Alisson Becker para definir de sombrerito y abrir el marcador (21′).
Marruecos estaba sorprendiendo a Carlo Ancelotti y sus dirgidos, quienes no sabían lo que estaba pasando y no lograban descifrar la clave para causar dañor en la cabaña de Yassine Bounou.
Hasta que Vinicius Junior sacó una jugada de la chistera y consiguió empatar el encuentro (32′) en el inmueble neoyorquino.
El extremo del Real Madrid aprovechó la enorme habilidad que tiene y marcó un golazo. Finalmente, apareció cuando Brasil más lo necesitaba.
Por el carril izquierdo, Vini ingresó al área, recortó a Neil El Aynaoi y metió un derechazo imparable para al guardameta marroquí.
La anotación del camiseta número 7 brasileño sirvió para que La Canarinha se metiera al partido.
Hasta el final, la incertidumbre estuvo presente en el Nueva York/Nueva Jersey.
Alisson y Bounou estuvieron atentos en los últimos minutos para evitar la caída de sus metas. No querían dejar escapar el punto en su debut en Norteamérica 2026.
El partido que ofrecieron Brasil y Marruecos cumplió, no del todo, pero cumplió.
Dividieron puntos una selección que sueña con volver al protoganismo porque su historia se lo exige y otra que desea confirmar que está lista para ser competitiva, tal y como hizo en Qatar 2022.
Las dos estarán peleándose por el primer lugar del Grupo C, por lo que ninguna tenía permitido perder en su presentación. El punto les sirve a ambas, pero ya deben centrarse en sus próximos rivales.






