En medio del regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje contra las ambiciones personales de poder.
Sin mencionar directamente al mandatario sinaloense, Sheinbaum advirtió desde su cuenta de X que ningún interés particular puede colocarse jamás por encima del pueblo y la Nación.
El pronunciamiento aparece después de que Rocha Moya retomó a la gubernatura tras permanecer más de cien días con licencia, en medio de señalamientos procedentes desde Estados Unidos sobre su relación con el Mayo Zambada.
El gobernador sinaloense ha rechazado las acusaciones que lo relacionan con actividades del crimen organizado y ha sostenido públicamente su inocencia frente a los señalamientos formulados en su contra.
En ese escenario político, Sheinbaum sostuvo que aquello colocado por encima de México no puede responder a la “ambición desnuda del poder por el poder”.
“El poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso”, escribió la mandataria federal al fijar una posición sobre los límites que debe observar todo gobernante.
Añadió que cuando el ejercicio del poder termina olvidando al pueblo, quienes lo ostentan inevitablemente deberán enfrentar el juicio de la historia por las decisiones que hayan tomado.
Sheinbaum, señaló que México necesita servidores públicos capaces de comprender que los cargos políticos son pasajeros, mientras la responsabilidad asumida frente a la Nación permanece más allá del puesto.
“El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales”, enfatizó la presidenta, al sostener que los ciudadanos deben exigir protección de su dignidad, futuro y esperanza desde las instituciones.
La mandataria colocó nuevamente al interés colectivo como límite del ejercicio público, asegurando que ninguna aspiración individual puede imponerse sobre las necesidades y expectativas de los mexicanos.
“Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”, remató Sheinbaum en el mensaje difundido públicamente.
Aunque la presidenta no identificó destinatarios, el pronunciamiento adquiere relevancia política por coincidir con la reincorporación de Rocha Moya y el debate generado alrededor de su regreso al gobierno.





