Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La baja participación electoral entre jóvenes mantiene encendidas las alertas del INE, particularmente porque millones permanecen alejados de las urnas después de votar inicialmente.
Aunque votan al cumplir 18 años, la participación electoral cae posteriormente entre los 19 y 34, convirtiéndolos en uno de los sectores más abstencionistas.
Los estudios sobre participación ciudadana realizados desde los años noventa han identificado consistentemente a los adultos jóvenes entre los sectores con menor asistencia durante las jornadas electorales.
En México, aproximadamente 30 por ciento de la población corresponde al sector juvenil y cerca de 26 millones de ellos aparecen actualmente inscritos dentro del padrón electoral.
De ese universo registrado, 49.3 por ciento corresponde a hombres y 50.7 por ciento a mujeres, convirtiendo a las juventudes en una fuerza electoral potencialmente determinante.
Las estadísticas electorales muestran que jóvenes de 18 años participan inicialmente después de tramitar su credencial, pero posteriormente disminuye significativamente su presencia frente a las urnas.
El descenso ocurre principalmente entre los 19 y 34 años, segmento poblacional identificado por las autoridades electorales entre aquellos que registran mayores niveles de abstencionismo durante elecciones.
Sergio Bernal Rojas, presidente del INE en Tamaulipas, consideró preocupante que una parte considerable de esta generación permanezca fuera de la discusión y participación política nacional.
Ante las elecciones intermedias de 2027, llamó a partidos y actores políticos a generar condiciones y propuestas capaces de despertar nuevamente el interés electoral entre las nuevas generaciones.
Explicó que muchos jóvenes obtienen su credencial, participan cuando cumplen 18 años, posteriormente abandonan temporalmente las urnas y regresan aproximadamente cuando alcanzan los 29 o 30.
Para revertir este comportamiento, consideró indispensable reforzar las campañas de participación ciudadana y construir una oferta política capaz de conectar realmente con las preocupaciones de las juventudes.
El INE establecerá reglas para garantizar condiciones equitativas durante la competencia, mientras corresponderá a partidos y candidatos identificar sectores prioritarios y acercar propuestas específicas hacia jóvenes.





