Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Desperdiciar agua potable comenzará a golpear directamente el bolsillo: municipios tamaulipecos reforzarán sanciones que pueden superar los 51 mil pesos contra usuarios irresponsables.
La medida responde al bajo almacenamiento registrado en diferentes presas y a la escasez de lluvias, particularmente preocupante en municipios ubicados dentro de la zona norte tamaulipeca.
Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, confirmó que organismos operadores y ayuntamientos tienen instrucciones para sancionar conductas que representen desperdicio injustificado del líquido.
Las primeras acciones ya comenzaron. Nuevo Laredo, Tampico, Matamoros y Ciudad Victoria reportan amonestaciones o multas contra ciudadanos sorprendidos utilizando irresponsablemente el agua potable disponible para consumo humano.
Quiroga advirtió que las autoridades municipales deberán endurecer las medidas cuando resulte necesario, debido a que las condiciones actuales obligan a reducir prácticas cotidianas que generan desperdicio innecesario.
La Ley de Aguas para Tamaulipas contempla sanciones equivalentes de cinco hasta 500 Unidades de Medida y Actualización, dependiendo de gravedad, circunstancias y reincidencia cometida por cada usuario.
En términos económicos, explicó el funcionario, las penalizaciones pueden comenzar alrededor de 500 pesos y superar los 51 mil cuando las infracciones alcancen los niveles de mayor gravedad establecidos.
Pero las multas serán solamente una parte de las acciones. El Gobierno estatal pidió también establecer tandeos donde sean necesarios y mejorar infraestructura para disminuir pérdidas provocadas por fugas.
Cada Comapa deberá reportar las medidas adoptadas y presentar el número de sanciones aplicadas durante la próxima evaluación correspondiente al denominado Semáforo del Agua en la entidad.
Quiroga explicó que dicho mecanismo obliga a los municipios a ejecutar las disposiciones contempladas dentro de la legislación estatal y adoptar medidas coercitivas cuando existan conductas contrarias al cuidado hídrico.
La evaluación tampoco estará limitada a revisar niveles de almacenamiento, disponibilidad o indicadores técnicos, pues ahora incluirá resultados concretos sobre las acciones municipales destinadas a evitar desperdicios entre usuarios.
Los organismos deberán acreditar además las campañas realizadas para generar conciencia ciudadana, así como las decisiones aplicadas frente a prácticas que representen consumo innecesario de agua potable en cada municipio.






