Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Más de 300 áreas verdes y de equipamiento permanecen sin ser entregadas legalmente al Ayuntamiento de Victoria, situación aprovechada para invasiones y ocupaciones particulares.
Algunos terrenos destinados originalmente al uso comunitario terminaron convertidos en asentamientos irregulares, estacionamientos, extensiones de viviendas particulares e incluso espacios utilizados por talleres mecánicos de diferentes sectores.
Mariana Sierra Barrera, secretaria municipal de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, informó que el problema afecta más de la mitad de aproximadamente 600 áreas existentes en la capital.
La irregularidad tiene un origen documental: aunque fueron destinadas como áreas verdes o de equipamiento, los fraccionadores nunca formalizaron su entrega mediante las correspondientes escrituras a favor del municipio.
Esa omisión limita actualmente la capacidad jurídica del Ayuntamiento para recuperar determinados predios, aun cuando existan ocupaciones incompatibles con el uso público establecido originalmente para esos espacios.
La Consejería Jurídica municipal inició procedimientos destinados a conseguir que desarrolladores pendientes formalicen la entrega de terrenos y escrituras correspondientes a las áreas contempladas dentro de sus fraccionamientos.
Mientras esa documentación permanezca a nombre de los fraccionadores, explicó Sierra Barrera, el gobierno municipal enfrenta obstáculos legales para intervenir directamente contra quienes ocupan irregularmente esos terrenos.
Entre los casos detectados existen vecinos que incorporaron áreas comunes como parte de sus patios, además de talleres que las utilizan como estacionamientos y asentamientos construidos irregularmente.
La funcionaria señaló que en determinados casos el municipio consiguió retirar talleres mecánicos; sin embargo, otras ocupaciones permanecen mientras continúa el proceso para acreditar jurídicamente la propiedad pública.
Sierra Barrera recordó que las áreas verdes tienen legalmente carácter de inalienables, intransferibles e inembargables, condición que impide destinarlas válidamente hacia actividades distintas de aquellas establecidas originalmente.
El problema se arrastra desde anteriores procesos de urbanización, cuando algunos desarrollos fueron recibidos sin exigir previamente la escrituración y entrega formal de sus espacios verdes y áreas de equipamiento.
Actualmente, explicó, un fraccionador debe entregar esos terrenos debidamente equipados y escriturados antes de concluir formalmente el procedimiento mediante el cual el municipio recibe un nuevo desarrollo habitacional.
Durante años ese requisito no fue aplicado con el mismo rigor, provocando expedientes donde los desarrolladores desaparecieron, dejaron de operar o incluso sus propietarios fallecieron antes de formalizar las entregas.
El área jurídica trabaja ahora en regularizar estos bienes municipales para conseguir certeza sobre su propiedad y proporcionar al Ayuntamiento herramientas legales suficientes para recuperar aquellos espacios ocupados irregularmente.





