Ciudad de México.- Diputados perfilan aumentar impuestos a cerveza y productos con exceso de sodio, medida que generaría 18 mil 500 millones de pesos adicionales para las arcas públicas.
El argumento para modificar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios es proteger la salud; sin embargo, los recursos adicionales no quedarían etiquetados específicamente para financiar el gasto sanitario.
La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados ratificó este miércoles su propuesta de incorporar al IEPS determinados productos procesados con exceso de sodio y elevarlo para cerveza.
Durante la reunión fueron presentadas las conclusiones de cinco de ocho grupos de trabajo que durante meses analizaron diferentes componentes fiscales rumbo a la discusión del paquete económico.
Las propuestas comenzarán a discutirse dentro de la Comisión a partir de la próxima semana, después de que el paquete económico sea entregado a la Cámara de Diputados el 8 septiembre.
Vanessa López Carrillo, diputada del PT, presentó las conclusiones correspondientes al tratamiento fiscal aplicado a destilados y otras bebidas alcohólicas, esquema que consideró necesario revisar y actualizar.
La legisladora destacó que la cerveza concentra aproximadamente 93 por ciento de las bebidas alcohólicas vendidas en México, pero aporta solamente 63 por ciento de la recaudación correspondiente al IEPS.
Dentro del grupo de trabajo surgió entonces la propuesta de incrementar entre 60 centavos y un peso el costo de cada cerveza, dependiendo de su precio y presentación comercial.
Solamente esa modificación podría representar aproximadamente 6 mil 500 millones de pesos adicionales para las finanzas públicas, conforme a las estimaciones presentadas durante los trabajos desarrollados por legisladores.
Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda, confirmó posteriormente que existe posibilidad de modificar el IEPS pagado por las cervezas, aunque todavía falta construir la propuesta definitiva.
El diputado de Morena reconoció que los grupos parlamentarios aún deben acordar una redacción final, pero consideró necesario revisar el esquema fiscal aplicado actualmente a bebidas alcohólicas y destiladas.
Una de las posibilidades analizadas contempla incrementar entre tres y cuatro por ciento la carga correspondiente, aunque Altamirano aclaró que todavía deberán precisarse porcentajes y mecanismos antes de aprobarse.
También van por productos con sodio
La revisión fiscal alcanzaría además alimentos procesados con exceso de sodio, entre ellos podrían encontrarse sopas instantáneas, algunos aderezos y salsas, aunque todavía no existe una lista definitiva.
López Carrillo argumentó que resulta incongruente mantener fuera de la política fiscal productos cuyo consumo excesivo está relacionado con problemas graves de salud pública, entre ellos la hipertensión.
Según la legisladora petista, imponerles IEPS no tendría exclusivamente una finalidad recaudatoria, sino que buscaría incentivar cambios en las fórmulas utilizadas por fabricantes y reducir su consumo entre población.
La Comisión estima que ampliar el impuesto hacia productos con exceso de sodio podría generar alrededor de 12 mil millones de pesos adicionales, aunque falta definir cuáles quedarían gravados.
Sumando ambos planteamientos, la recaudación potencial alcanzaría aproximadamente 18 mil 500 millones de pesos: 6 mil 500 millones derivados de cerveza y otros 12 mil millones provenientes de alimentos.
Sin embargo, aparece una contradicción dentro del argumento sanitario: aun cuando el incremento se justifique parcialmente como herramienta para proteger la salud, esos ingresos no tendrían obligatoriamente ese destino.
Altamirano reconoció que técnicamente no existe un mecanismo dentro de la Ley de Ingresos para determinar que cada peso adicional obtenido mediante estos gravámenes sea canalizado directamente hacia programas sanitarios.
“Cuando se revisa la Ley de Ingresos y hay incrementos, técnicamente no hay manera” de etiquetar específicamente esos recursos hacia determinado rubro presupuestal, explicó el presidente de la Comisión.
Por ahora se trata de propuestas en construcción. Los legisladores deberán definir productos, porcentajes y redacción antes de convertir el planteamiento fiscal en una modificación susceptible de aprobación en el Congreso.





