Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Tamaulipas podría erradicar el gusano barrenador en aproximadamente dos meses si continúa descendiendo el número de contagios, estimó el secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores.
Actualmente permanecen 14 casos activos distribuidos en cinco municipios, una reducción que el funcionario atribuyó a las acciones sanitarias desplegadas conjuntamente por diferentes dependencias y productores ganaderos.
Varela Flores señaló que las secretarías de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, junto con la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, han participado directamente en la estrategia de contención.
De acuerdo con los informes oficiales de SENASICA y Desarrollo Rural, el estado cerró la presente semana con 14 casos activos y una concentración geográfica considerablemente menor.
González permanece como principal foco de presencia del gusano barrenador, con seis casos activos; mientras El Mante y Llera mantienen tres casos respectivamente, detalló el funcionario estatal.
Altamira registra otro caso activo, mientras Ciudad Madero mantiene uno adicional detectado en un canino, completando así los 14 reportes que permanecen actualmente bajo seguimiento sanitario.
El secretario consideró que los casos podrían disminuir todavía más cuando Estados Unidos incremente la liberación de moscas estériles en Texas y aumente los ejemplares destinados al territorio mexicano.
Esta estrategia busca interrumpir el ciclo reproductivo del insecto mediante la liberación masiva de machos esterilizados, herramienta utilizada para reducir progresivamente las poblaciones responsables de nuevas infestaciones.
Varela Flores destacó también la próxima aportación de la planta productora de moscas estériles ubicada en Metapa, Chiapas, instalación que ya comenzó el proceso necesario para generar estos insectos.
La planta recibió desde junio pupas fértiles que inicialmente debieron reproducirse hasta conseguir una población suficiente para posteriormente desarrollar el procedimiento de esterilización requerido antes de liberarlas.
Durante la fase de pupa, los insectos son sometidos al proceso correspondiente para impedir su reproducción y posteriormente liberarlos estratégicamente en regiones donde continúa detectándose presencia del parásito.
En su primera etapa, la instalación tendrá capacidad para producir aproximadamente 100 millones de moscas estériles semanalmente, volumen que permitirá reforzar considerablemente las campañas sanitarias desplegadas en campo.
“Es el complemento que necesitábamos”, afirmó Varela Flores, quien consideró que el incremento en la disponibilidad de insectos estériles permitirá avanzar primero hacia control y posteriormente hacia erradicación.






