Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Llevar agua mediante pipas a colonias y comunidades sin servicio regular representa un gasto millonario para Tamaulipas, debido a combustible, operadores, mantenimiento y logística.
Aunque todavía no existe una cifra pública sobre el costo anual, el programa permanece activo permanentemente para atender sectores donde la red no garantiza diariamente el suministro domiciliario.
Juan Enrique Cabrero Ramírez, director general de CAPSET, explicó que esta estrategia funciona durante todo el año, independientemente de las condiciones establecidas por el semáforo estatal del agua.
La prioridad, señaló, consiste en responder a las necesidades de familias ubicadas en colonias y municipios donde el líquido no llega regularmente mediante los sistemas convencionales de distribución.
El funcionario, adscrito a la Secretaría de Recursos Hidráulicos, recordó que el programa surgió durante la actual crisis hídrica y requirió inicialmente una inversión superior a 26 millones.
Desde su puesta en operación, las unidades han distribuido más de 117 millones de litros de agua potable entre habitantes de 16 municipios que presentan problemas de abastecimiento.
Cabrero Ramírez explicó que las entregas obedecen a una programación previa, mediante la cual se determinan rutas, sectores prioritarios y lugares donde existe mayor necesidad del servicio.
“Hay todo un programa, hay todo un plan”, señaló al destacar que la distribución requiere un sistema organizado para trasladar diariamente el agua hasta los puntos establecidos.
Mantener funcionando la flotilla implica cubrir combustible, reparaciones, mantenimiento preventivo, salarios de operadores y toda la logística necesaria para desplazar unidades cargadas hacia comunidades y colonias beneficiadas.
“Se trata de un programa costoso”, reconoció Cabrero Ramírez, debido a que cada recorrido requiere simultáneamente disponibilidad de unidad, operador, combustible y condiciones suficientes para realizar la entrega.
A pesar del gasto que representa, CAPSET mantiene el esquema porque existen sectores donde las familias continúan dependiendo de estos camiones cisterna para disponer regularmente de agua potable.
El funcionario aseguró que cada operación debe quedar documentada mediante mecanismos de seguimiento y auditoría, tanto para conocer el destino del líquido como para cuantificar los recursos utilizados.
El sistema registra número de recorridos, volumen distribuido, colonias y comunidades atendidas, consumo de combustible, costos operativos y cantidad estimada de personas beneficiadas mediante cada jornada de abastecimiento.






