Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La Secretaría de Educación reforzará atención psicológica en secundarias ubicadas en municipios con mayores reportes de bullying, ansiedad y conductas agresivas entre estudiantes.
Miguel Ángel Valdez García reconoció que la dependencia no cuenta con capacidad suficiente para mantener profesionales de la psicología permanentemente en todos los planteles escolares.
La estrategia contempla incrementar presencia especializada en secundarias y aprovechar equipos de USAER que recorren escuelas para identificar y atender problemas emocionales entre niñas y adolescentes.
“Sí está contemplado, pero no habría posibilidad de que estuvieran en todas las escuelas”, admitió el secretario al explicar las limitaciones actuales de cobertura profesional.
Ante esa insuficiencia, Educación apuesta también por capacitar maestros para detectar señales tempranas y canalizar estudiantes que presenten ansiedad, depresión, violencia o algún comportamiento preocupante.
Valdez García sostuvo que la prioridad será convertir cada escuela pública en un espacio seguro, donde alumnos encuentren confianza, acompañamiento y atención antes de llegar a situaciones críticas.
El funcionario reconoció que las secuelas emocionales asociadas con la pandemia continúan reflejándose entre adolescentes mediante casos de ansiedad, depresión y diferentes conductas consideradas de riesgo.
Aunque colocar un psicólogo en cada plantel todavía resulta inviable, aseguró que fortalecer herramientas entre docentes permitirá ampliar la capacidad de intervención temprana dentro de escuelas.
El secretario colocó además la prevención del suicidio juvenil entre los temas urgentes que deberán atenderse durante el ciclo escolar 2026-2027 en Tamaulipas.
Más de 300 mil estudiantes participarán en el curso ABC de las Emociones, estrategia dirigida a los 14 subsistemas de educación media superior y tercero de secundaria.
Valdez García informó que los docentes involucrados ya fueron capacitados y que el programa comenzó a aplicarse entre estudiantes como parte de las acciones preventivas estatales.
La intención, explicó, es que los jóvenes “se sientan acogidos, entendidos y apreciados” dentro de sus comunidades escolares y encuentren respaldo antes de desarrollar mayores problemas.






