Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Irving Lara tiene que despedirse de Priscila a distancia. Mientras su esposa es velada, permanece en Monterrey junto a Liam, el hijo que necesita cuidados.
La violencia del jueves dejó a esta familia entre un funeral y la atención médica del pequeño. Irving contó su dolor mediante publicaciones en redes.
Desde Monterrey dirigió una petición a quienes pudieran acompañar a Priscila: “Si alguien me lee y va al velorio de Priscila, quisiera pedirle un favor:”
Su mensaje continuó con las palabras que deseaba hacerle llegar: “díganle lo mucho que la amé, lo mucho que me duele no poder estar ahí”.
Priscila murió el 29 de octubre en un accidente durante los bloqueos carreteros y la quema de vehículos que siguieron al operativo federal en Matamoros.
La jornada de violencia se extendió por ocho municipios. Entre las consecuencias para civiles quedó la pérdida de Priscila y la atención médica de Liam.
Irving explicó por qué no podría estar presente durante la despedida: “Díganle que no estoy ausente porque no quiera acompañarla, sino porque estoy en Monterrey,”
Después precisó dónde debía permanecer mientras despedían a Priscila: “junto a nuestro pequeño Liam, quien también está luchando por su salud y necesita de mí”.
En otra publicación recordó sus últimas conversaciones con Priscila por WhatsApp. Ella le contaba cómo avanzaba el viaje; él le pedía que tuviera mucho cuidado.
“Nunca imaginé que aquel ‘me avisas cuando lleguen’ se convertiría en un mensaje que esperaría toda la vida”, escribió al recordar aquella conversación con Priscila.
El intercambio cotidiano quedó convertido en recuerdo. Irving volvió sobre aquellas conversaciones sencillas para contar cómo la muerte alteró sus planes y su vida familiar.
En otra parte de su despedida recordó lo que compartían como pareja: “Ayer eras parte de mis conversaciones, de mis planes y de mis días.”
Después escribió sobre la pérdida irreparable: “Hoy eres parte de mis recuerdos, de mis lágrimas y de una historia que jamás imaginé tener que contar”.
Entre esas palabras también dejó una promesa: cuidar de Liam, ayudarlo a salir adelante y hablarle de Priscila para que conozca cuánto lo amaba ella.
“Siempre le hablaré de su mamá, de su sonrisa y del amor que nos dejó”, aseguró. También pidió que alguien la abrazara por él al despedirla.
En su despedida pidió comprensión: “Que me perdone por no estar ahí. Que hoy mi lugar está junto al pedacito de vida que nos dejó”.
Su publicación regresó al último día que pudo escribirle a Priscila: “Si pudiera volver a ese último día, no cambiaría mis mensajes…” Fue su reflexión.
Lo que añadiría quedó escrito en la despedida a distancia: “solamente agregaría un ‘te amo’ más, un abrazo más y un beso que durara para siempre”.






