Ciudad victoria, Tamaulipas.- La consejera electa del IETAM, María Isabel Tovar de la Fuente, planteó auditorías externas y vigilancia ciudadana sobre las compras electorales para recuperar la confianza.
Ante la crisis del INE y la renuncia de Guadalupe Taddei, pidió reforzar controles sobre recursos públicos y sancionar las irregularidades que lleguen a acreditarse.
La exresponsable de Fiscalización, Planeación y Vinculación del IETAM consideró que lo ocurrido exhibió fallas críticas en los mecanismos internos de supervisión del organismo nacional.
Desde su experiencia fiscalizadora, propuso incorporar a la sociedad civil en la revisión de adquisiciones y combatir la concentración de contratos entre proveedores de materiales.
Tovar rendirá protesta el martes 3 de noviembre y sostuvo que la credibilidad institucional exige atender los señalamientos con responsabilidad, mediante las investigaciones que correspondan.
“Para nosotros como OPLE y obviamente también para el INE, nuestra obligación es preservar la confianza ciudadana”, afirmó al referirse al deber de las autoridades.
Señaló que esa confianza depende de las decisiones institucionales y del comportamiento de sus integrantes, por lo que cualquier señalamiento sobre recursos públicos debe esclarecerse.
Con experiencia previa dentro del INE, advirtió que las contrataciones y adquisiciones trascienden los trámites administrativos, porque su conducción incide directamente en la confianza ciudadana.
Por ello, planteó investigar posibles anomalías y aplicar sanciones conforme a la ley cuando se demuestren responsabilidades, como parte de una rendición de cuentas efectiva.
Sobre la concentración de atribuciones administrativas en las presidencias, sostuvo que las consejerías deben supervisar permanentemente el ejercicio presupuestal y las decisiones tomadas por estos organismos.
“Los consejeros debemos ser un ojo vigilante”, expresó Tovar al defender la supervisión del gasto y la revisión de decisiones administrativas desde los órganos colegiados.
Consideró que el trabajo colegiado fortalece los controles internos mediante revisiones constantes de procedimientos y acuerdos, necesarias para proteger la credibilidad de las instituciones electorales.





