¿La vida otorga una segunda oportunidad?… con frecuencia se dice que no, en otras por razones inexplicables el escenario se coloca con mejor organización e incluso no es tan austero como la primera vez.
Parecería que la nueva función se estrena con éxito anunciado.
A veces parece que la vida tiene esos matices del teatro e incluye nuevos actores en escena, el equipo de producción tiene avances tecnológicos y como atracción principal el reencuentro entre los protagonistas.
Las nuevas tecnologías permiten en la actualidad hurgar en el pasado, sacar los recuerdos impresos y volver a vivir o continuar las experiencias.
El ser humano se mueve por morbo, primero para saber que hubiera sido de su vida a lado del sujeto en cuestión, luego para observar cómo le trato la vida, al final todos acaban cayendo en el reencuentro si se presentan las condiciones propicias.
Quienes ahora vivimos los años treinta, cuarenta y cincuenta, tenemos la oportunidad de no deslindarnos de los amigos, ni a pesar de la distancia, ni el tiempo, es más este último factor se ha encargado en ocasiones de sedimentar las partículas de dureza sentimental. Por tanto la superficie ha quedado limpia y la escasa sabiduría adquirida permite empeñarte en vivir solo lo bueno.
No importan los cuarenta años vas a mitad de la noche en busca de la amiga en depresión y le acompañas a salir del trance.
Y cuando quedaron amores pendientes también estos reviven, al principio con más escudos preconcebidos, pero al final son los cuarenta y estamos vivos.
Sin embrago, las nuevas tecnologías de la información también separan y ante tantos engaños en la red entre seres con compromiso sentimental, la suprema corte en México estableció en el año 2012 que para tener acceso información en redes sociales o correo electrónico, mensajes y audios se requería de una orden de intervención de comunicaciones dictada por un juez federal, de no hacerlo, toda prueba recabada en el celular de él o la infiel, desde su correo electrónico o facebook será inválida.
A pesar de eso antier una mujer en Tula Tamaulipas perdió la vida a machetazos por los celos del marido que presenció el ingreso de un mensaje cariñoso en el celular de la mujer que los cánones sociales le habían entregado como “su mujer”.





