
Ciudad de México.- Daniel Pacheco Gutiérrez, presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) como parte de su estrategia de defensa, en la que argumentó que fue sometido a actos de tortura para obligarlo a autoinculparse en los hechos que cobraron la vida de cinco personas en la colonia Narvarte, el pasado 31 de julio.
El único detenido y procesado por este caso, relató a los visitadores de la CDHDF que el día de su captura, el cuatro de agosto, agentes de la policía de investigación lo subieron con uso excesivo de fuerza a un carro particular, el cual carecía de rótulos de la Procuraduría.
Detalló que le cubrieron la cabeza con su propia camiseta, y mientras le golpeaban la nuca con la palma de la mano, le decían: “ahora si ya te chingaste”… “ya te están esperando los colombianos para matarte”.
Dijo a los representantes de la Primera Visitaduría que recibió golpes en varias partes del cuerpo hasta quedar inconsciente y al despertar en el auto, tenía rastros de sangre en la cara, lo que le hace presumir que lo siguieron agrediendo aun cuando no estaba despierto.
El interrogatorio, dijo, se extendió en una estancia hasta la madrugada del día siguiente -5 de agosto-, y las preguntas fueron reiterativas en el sentido de conocer el motivo por el que mató a la mujer colombiana, lo cual negó.
Mencionó que el día de los hechos arribó al departamento de la Narvarte con el señor Abraham en el vehículo de éste, un Megan de color vino, pues sabía que en ese sitio se ofrecía sexoservicio.
En ese lugar observó al fotógrafo Rubén Espinosa Becerril, aunque aclaró que no lo conocía.
De forma coincidente con su declaración ministerial, Pacheco Gutiérrez expresó a los visitadores de la CDHDF que posterior al encuentro sexual, otra mujer les dijo con palabras altisonantes, que si ya habían terminado se fueran de ahí.
Al llegar a la puerta del departamento, Abraham lo alcanzó y le entregó una maleta negra, y le pidió que lo esperara en la esquina.
Después de los interrogatorios, dijo que lo llevaron a buscar a su amigo Abraham en una camioneta, y cuando lo pasaron al médico legista, éste dijo que no tenía nada, a pesar de los dolores que sufría, por lo que no le suministraron medicamento alguno.
De igual forma, explicó, tampoco le ofrecieron alimentos sólidos en el Ministerio Público, y sólo recibió agua.
Un día después -6 de agosto- amplió su declaración ante el agente del Ministerio Público donde le mostraron diversas fotografías y videos del lugar de los hechos, así como de las personas asesinadas, a efecto de que confesara su identidad y por qué las había asesinado.
Concluida la diligencia, dijo Pacheco Gutiérrez, no le permitieron leer su declaración y sólo se la pusieron sobre la mesa para que la firmara, sin enterrase del contenido.
Como parte de su estrategia de defensa, el imputado afirmó a los visitadores de la CDHDF que no tuvo participación en el multihomicidio, ocurrido en el interior 401 de la calle de Luz Aviñón 1909, en la colonia Narvarte.
Daniel Pacheco fue consignado el 6 de agosto pasado ante la Juzgado 25 Penal del Reclusorio Oriente, cuya titular, Hermelinda Silva Meléndez, le dictó auto de formal prisión el día 13, ya que el implicado solicitó la duplicidad del término constitucional, tiempo que no bastó para demostrar su inocencia ante la juzgadora.
Cabe señalar que la titular de la Comisión de Derechos Humanos del DF, Perla Gómez, manifestó en una entrevista que a pesar de que la queja se inició de oficio, aún no se tiene acreditado que los detectives hayan incurrido en actos de tortura, pues en las dos entrevistas que se le han practicado, ha incurrido en imprecisiones y contradicciones, mientras que los sicólogos de la Comisión determinaron que no necesita en este momento este tipo de acercamiento o atención.






