Ayer fue el día de estrenos en Tamaulipas. Al menos ya en la práctica, porque en teoría fue desde el sábado pasado.
Por un lado el Congreso local. Hasta se veía raro que los panistas hayan estado acomodados en el bloque de los de la mayoría. Y es que sí, ayer se estrenó Acción Nacional se estrenó como el partido en el poder y el que tiene la mayoría.
Ayer, fue diferente ver a unos panistas buscando los consensos y defender al Poder Ejecutivo luego de que siempre lo cuestionaban.
Por otra parte, se vio raro ver a los priistas en el otro lado de la moneda; en su papel de opositores. Ayer se estrenaron y como que no, no están acostumbrados y créame, les va a costar mucho trabajo acostumbrarse.
Ayer vimos a un Carlos Morris temeroso en su curul. A un Rafa González Benavides inseguro en la suya. A un Etienne raro discutiendo y operando de curul en curul. A un Anto Tovar en su papel de “madreador”, del rijoso que defenderá a sus compañeros en Tribuna.
Ayer vimos a unos panistas, si bien, no sumisos, sí en su papel de defender y de avalar. De proteger y de apoyar. De sacar adelante el trabajo del jefe político y de asumir ese rol por el que tanto lucharon.
Vimos a un Carlos García González que apunta todo y todo lo tiene bien medido, si, hasta lo minutos en que dura un discurso en la Tribuna.
Ayer en el Congreso local se estrenó también medidas de seguridad, algunas de ellas absurdas para el desempeño del trabajo de quienes van al recinto parlamentario.
Pero es cuestión de acostumbrarse. Porque ayer fue todo diferente. Porque a partir de ayer la manera de hacer política cambió. Porque, al menos entre los diputados, de todos los partidos, hubo muchos huraños que no quieren hablar o dar entrevistas.
Ayer fue un día diferente en el Congreso.
Pero no sólo allí.
También lo fue en Palacio de Gobierno con la llegada del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
En Palacio las medidas de seguridad fueron más relajadas.
El mandatario fue más amable y fue cordial, pero también sincero dando un paso para poner cierta distancia entre la figura del Gobernador y los reporteros.
“Que no haya ilusos para que no haya desilusionados”, dijo para luego señalar que a partir de ahora se acabaron las entrevistas “banqueteras”, es decir, las informales, las que se dan en la calle. Por las medidas que usted quiera, ya no lo va hacer más, y pidió respeto y comprensión.
Pero eso no quiere decir que no las vaya a dar. Esperemos que sí lo haga.
Lo cierto, es que si se pidió un cambio, ya lo están dando. Sí, hasta en esas formas hay un cambio al que todos nos debemos acostumbrar y al que todos debemos de asumir como tal.
Ayer Cabeza de Vaca pisó Palacio de Gobierno y dejó en claro que, por lo pronto, estará haciendo un análisis de cómo le dejaron el changarro. Va a redactar su Plan Estatal de Desarrollo (su plan de trabajo, pues) y en enero lo dará a conocer.
Dijo que eso de los “primeros cien días de trabajo” no lo iba a aplicar. Casi, casi dijo que eso es una “jalada” priista. Pero bueno, entonces hasta dentro de unos meses más veremos cómo avanza este asunto.
Por lo pronto ya se estrenaron y lo hicieron decididos, con otras formas y estilo.
Y sí, de que se fueron, se fueron y de que llegaron vientos del cambio, también. A ver qué tal le va a Tamaulipas.
PUNTO FINAL.- “Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje”: Aldous Huxley.
Twitter: @Mauri_Zapata





