No es casualidad que la Selección de Croacia sea finalista de la Copa del Mundo que mañana termina en Rusia.
Ciertamente no eran considerados antes del arranque del evento para jugar el partido grande. Los pronósticos más aventurados los ponían en Semifinales, como en aquel lejano 1998 cuando fueron el tercer lugar del Mundial Francia 1998.
Sin embargo, con el correr del torneo en Rusia los balcánicos demostraron por qué disputan un título del orbe por encima de multicampeones como Brasil, Argentina o Alemania.
La actual generación de jugadores croatas está ante su última oportunidad de lograr algo histórico —si es que el estar en la Final no lo es—, pues las edades de sus referentes difícilmente los pondrán en plenitud de facultades en Qatar 2002.
Pero no es sólo la edad lo que tiene a los croatas disputando el máximo trofeo deportivo del mundo. Más bien es la calidad de sus jugadores lo que los tiene ahí, acaso un dato que sirve de anécdota antes de un Mundial, pero al que los balcánicos le supieron sacar todo el jugo en esta competencia.
Referentes
Los croatas no sólo forman parte de los equipos más importantes del mundo, sino que son jugadores referentes en cada una de estas escuadras. Los 11 titulares que salieron a jugar la Semifinal ante Inglaterra certifican todo esto.
De entrada el arquero Danijel Subasic tuvo una gran temporada con el Mónaco francés, con el que fue subcampeón de la Liga y donde fue titular indiscutible.
Así ocurre con los zagueros, donde Vrsaljko fue muy socorrido por el “Cholo” Simeone en el Atlético de Madrid, o Vida, quien jugó todo con el Besiktas en Turquía. Strinic también fue fundamental para la Sampdoria en Italia, pero sin duda los reflectores los acaparó Dejan Lovren y la gran campaña que tuvo con el Liverpool, subcampeón de Europa.
Sin hacer mucho ruido, el medio campo croata debe ser el mejor del mundo: Iván Perisic y Marcelo Brozovic, ambos en el Inter de Milán y parte fundamental del equipo italiano, acompañan a dos volantes de elite: Iván Rakitic, campeón de Liga y de Copa en España con el Barcelona; y Luka Modric, campeón de Europa con el Real Madrid.
En ataque no desmerece el equipo balcánico con Ante Rebic, de gran campaña en la Bundesliga con el Eintracht Frankfurt, y por supuesto Mario Mandzukic, estrella de la Juventus, heptacampeón de la Serie A de Italia.
Talento, pues, es lo que le sobra a los croatas. Como ningún otro equipo del Mundial.
No se trata de una revancha
Hace 20 años, la Selección de Francia venció a su similar de Croacia en la Semifinal de la Copa Mundial de Francia 1998, pero el mediocampista croata Iván Rakitic y sus compañeros descartan que el duelo de mañana sea una revancha.
Rakitic consideró que ya pasó mucho tiempo de ese partido, lo que le importa al cuadro croata es ganar mañana y llevarse el trofeo para enorgullecer a toda la población de su país.
“Sólo tienes que mirar lo que está pasando en Croacia. Es increíble. No puedo describir con palabras, es impresionante. Esto no es sólo de los 23 jugadores, son cuatro millones de personas. Somos muy afortunados, en cada partido sentimos esto”, apuntó al diario español As.






