Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Sergio Rojas Bernal aseguró que la implementación del llamado Plan B electoral no compromete ninguna fase del proceso en curso, pese a los ajustes aprobados a nivel federal.
El titular del Instituto Nacional Electoral en el estado sostuvo que, aunque la reforma ya fue avalada por el Congreso de la Unión y la mayoría de legislaturas locales, las actividades siguen sin alteraciones.
Precisó que los cambios relacionados con sueldos y prestaciones continúan bajo revisión técnica, por lo que aún no se determina el impacto real en la operación administrativa del instituto.
Explicó que será la Dirección Ejecutiva de Administración la encargada de evaluar los efectos presupuestales, aunque hasta el momento no existen indicios de afectaciones en tareas sustantivas.
Rojas Bernal enfatizó que los derechos laborales del personal están protegidos y que los módulos de atención ciudadana operan con normalidad en todo el estado.
Subrayó que el instituto avanza en la preparación del proceso electoral que iniciará en octubre, reiterando que no hay riesgo en la organización ni en el cumplimiento del calendario.
Recordó que el organismo ha enfrentado recortes y reconfiguraciones desde su etapa como IFE hasta su actual estructura, adaptándose mediante eficiencia operativa y uso de herramientas tecnológicas.
“El sistema electoral requiere inversión, no debe verse como gasto, ya que garantiza la renovación pacífica del poder público”, puntualizó el funcionario electoral.
Ante cuestionamientos sobre posibles efectos futuros, insistió en que aún no hay claridad total sobre el alcance de la reforma y que el análisis se realiza en oficinas centrales.
Agregó que tanto el INE como los organismos electorales locales deberán evaluar en su momento los ajustes necesarios, una vez que se definan con precisión los cambios operativos derivados del Plan B.




