Ciudad Victoria, Tamaulipas.— La estrategia federal para contener el avance del gusano barrenador dejó sin cobertura, amplias zonas ganaderas de Tamaulipas, donde se concentra actualmente la mayor incidencia de casos activos.
El subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal, Cuauhtémoc Amaya García, reconoció que existe una insuficiencia de moscas estériles, herramienta considerada fundamental para frenar la reproducción de la plaga.
El funcionario estatal advirtió que durante reuniones binacionales expuso la preocupación de Tamaulipas ante autoridades mexicanas y estadounidenses, debido a que las regiones de mayor riesgo quedaron prácticamente sin protección.
Explicó que los programas de liberación aérea de moscas estériles fueron concentrados en la franja norte, desde San Fernando hasta el sur de Texas, desplazando recursos hacia la frontera.
“Se priorizó la cobertura en otras áreas y eso dejó descubierta una parte importante del territorio tamaulipeco donde hoy también existe riesgo sanitario”, señaló el responsable pecuario.
Amaya García precisó que actualmente las zonas centro y sur del estado enfrentan limitaciones para acceder a este mecanismo biológico de control, pese a registrar presencia activa del gusano barrenador.
Confió en que la situación mejore a partir de junio, cuando entre en operación la nueva planta de producción ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, hacia noviembre podrían liberarse hasta 100 millones de moscas estériles por semana para fortalecer el combate nacional contra esta plaga.
Mientras tanto, el Gobierno de Tamaulipas puso en marcha acciones complementarias de fumigación en Burgos, municipio donde se localiza el caso activo más al norte detectado hasta ahora.
Las autoridades sanitarias diseñaron un esquema de intervención por cuadrantes alrededor del foco identificado, con el propósito de reducir riesgos de dispersión hacia otras regiones ganaderas.
El subsecretario admitió que no existe evidencia científica concluyente que garantice la efectividad de estas fumigaciones contra el gusano barrenador, aunque consideró pertinente explorar alternativas preventivas.
La decisión surgió luego de que personal del Senasica mostrara al gobernador un producto utilizado para labores de fumigación durante un encuentro nacional del sector pecuario.
A partir de esa recomendación, el gobierno estatal optó por realizar pruebas de campo en Burgos mientras se restablece el suministro suficiente de moscas estériles para las zonas afectadas.
El funcionario sostuvo que la prioridad sigue siendo contener la expansión del gusano barrenador y proteger la actividad ganadera, uno de los sectores productivos más importantes de Tamaulipas.






