Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La confrontación de Alejandro Moreno con el Instituto Nacional Electoral puede terminar erosionando la confianza ciudadana en el árbitro electoral, advirtió la consejera Frida Dennise Gómez Puga.
El conflicto escaló después de que el dirigente nacional priista acudió ante instancias internacionales para denunciar decisiones adoptadas por el INE que calificó públicamente como actos de “censura institucional”.
La controversia comenzó cuando la Comisión de Quejas y Denuncias ordenó retirar determinadas publicaciones difundidas por Moreno y el PRI mediante redes sociales contra Morena y sus integrantes.
Entre las expresiones cuestionadas aparecieron términos como “narcopartido”, “narcogobierno” y “narcopolíticos”, utilizados para vincular al oficialismo con actividades criminales sin resoluciones judiciales que acreditaran tales señalamientos.
Moreno rechazó la determinación y llevó su inconformidad a Washington, donde anunció denuncias ante organismos e instancias internacionales argumentando que las medidas electorales vulneran la libertad de expresión opositora.
Gómez Puga, integrante de la Comisión señalada por el dirigente priista, defendió su actuación y sostuvo que la decisión adoptada estuvo jurídicamente fundamentada y dentro de las atribuciones institucionales.
La consejera consideró que denunciar internacionalmente al organismo busca desacreditar su imparcialidad, aunque reconoció que la confrontación permanente también puede afectar la confianza de ciudadanos en las instituciones electorales.
“Estoy convencida de que mi decisión en la Comisión de Quejas fue la correcta y apegada a derecho”, afirmó al defender el sentido de la resolución cuestionada por Moreno.
Sin embargo, admitió que un ambiente permanente de confrontación política alrededor del árbitro electoral genera incertidumbre y puede terminar debilitando la percepción ciudadana sobre la confiabilidad del sistema democrático mexicano.
Gómez Puga señaló que los ataques contra autoridades electorales tampoco constituyen una estrategia nueva, pues durante años diferentes fuerzas políticas han cuestionado al árbitro cuando determinadas resoluciones resultan adversas.
Frente a esas presiones, sostuvo, el INE debe continuar aplicando las disposiciones aprobadas precisamente por los partidos mediante sus representantes dentro del Congreso, independientemente de las inconformidades que posteriormente surjan.
La consejera pidió a las fuerzas políticas modificar las reglas electorales desde el Poder Legislativo cuando consideren que deben cambiarse, en lugar de responsabilizar al organismo encargado de aplicarlas.






