Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Entre 200 y 300 jóvenes han recibido atención psicológica y nutricional en espacios de Bienestar, ante una creciente demanda relacionada con problemas socioemocionales entre adolescentes tamaulipecos.
Fernando González Soto, director de Parques, Centros y Unidades de Bienestar, reconoció un aumento en la llegada de jóvenes, principalmente entre 13 y 16 años, buscando apoyo.
El funcionario sostuvo que parques y unidades dejaron de funcionar únicamente como espacios recreativos, al incorporar atención psicológica, actividades educativas y programas deportivos dirigidos hacia diferentes grupos sociales.
Actualmente la red estatal dispone de 15 centros, 16 parques y 74 unidades de Bienestar, instalaciones donde las familias pueden acceder gratuitamente a diferentes actividades y servicios comunitarios.
González Soto aseguró que existe disponibilidad de personal de psicología para atender eventualidades relacionadas con salud emocional, una necesidad que, reconoció, ha cobrado mayor presencia entre adolescentes y jóvenes.
“Últimamente han acudido más jóvenes”, señaló el funcionario al advertir que el incremento en la demanda obliga a fortalecer actividades capaces de ofrecer acompañamiento y alternativas dentro de las comunidades.
El deporte constituye una de esas herramientas. Canchas de fútbol, básquetbol y voleibol funcionan como puntos de convivencia para adolescentes que diariamente utilizan las instalaciones distribuidas dentro del territorio estatal.
González consideró que mantener ocupados a los jóvenes mediante actividades deportivas puede alejarlos de conductas perjudiciales, además de facilitar espacios de convivencia comunitaria fuera de sus entornos escolares y familiares.
La oferta disponible tampoco termina en deporte. Los centros ofrecen clases de inglés, reforzamiento escolar, zumba, talleres de manualidades y otras actividades dirigidas a usuarios de diferentes edades.
A través de un convenio con el Instituto Tamaulipeco de Educación para los Adultos también se ofrece educación primaria, ampliando la función social que originalmente tenían estos espacios públicos.
Organizaciones de la sociedad civil utilizan además algunas instalaciones para desarrollar talleres, permitiendo incorporar actividades enfocadas en inclusión y atención de necesidades específicas existentes dentro de diferentes sectores comunitarios.
El funcionario estimó que cada uno de estos espacios puede recibir diariamente más de 800 beneficiarios, aunque la cantidad depende de actividades, ubicación y demanda existente en cada comunidad.
Dentro de esa población, entre 200 y 300 jóvenes han recibido servicios psicológicos y nutricionales, además de participar simultáneamente en actividades educativas, recreativas y deportivas ofrecidas por las unidades.
Los centros mantienen formalmente horarios de ocho de la mañana hasta ocho de la noche, aunque algunos jóvenes permanecen posteriormente utilizando canchas y áreas disponibles para convivencia y práctica deportiva.
González señaló que existen usuarios que continúan hasta aproximadamente las diez de la noche, muestra, dijo, de cómo determinadas comunidades comenzaron a apropiarse cotidianamente de esos espacios públicos.






