Arrancó el proceso electoral y con él también la temporada de los políticos que, hasta hace poco, parecían estar en pausa aunque con un proselitismo disfrazado.
Ahora arreciarán los recorridos, las reuniones, los eventos y, sobre todo, las fotografías.
Hay una nueva generación de políticos, particularmente visible en Morena, que llegó rápido al poder.
No necesariamente recorrió el camino tradicional de la política ni tuvo que subir peldaño por peldaño; llegó a posiciones estratégicas de la mano de compromisos, grupos y padrinazgos.
El problema es que algunos confunden esa cercanía con experiencia y Morena tendrá que lidiar con esa nueva camada de aspirantes que confunden la popularidad interna con respaldo ciudadano, cercanía con el poder con liderazgo y presencia en redes con trabajo territorial.
Son políticos sensibles a la crítica, incluso a la opinión de quienes ya pasaron por campañas, derrotas, traiciones y golpes que deja la política, ese dolor que curte y que enseña.
Escuchan poco a quienes conocen el terreno porque creen que una fotografía junto a al poderoso vale más que años de experiencia.
Y ahí aparece la selfie como nueva credencial política.
Entre más eventos, abrazos y fotografías con “los de arriba”, mayor parece ser la sensación de cercanía con el poder.
Y es que una agenda llena de fotografías no necesariamente significa liderazgo, estructura o capacidad para ganar una elección y el problema llega cuando alguien los critica, ahí se acaba la seguridad.
También están los que presumen conocimiento, pero sus discursos parecen fotocopias de los de sus padrinos y es que repiten frases, posiciones y hasta gestos políticos, pero todavía no muestran un sello propio.
No todos son iguales, desde luego, hay jóvenes que han construido su carrera desde abajo y saben lo que cuesta ganar una elección.
Pero para otros, la política llegó antes que la experiencia.
EN LA VITRINA: Aún no inician las campañas, es más no hay candidatos, pero se sabe que la familia y allegados de una aspirante a una alcaldía de Tamaulipas ya esta vendiendo las posiciones del gabinete municipal; sí ya se están repartiendo el pastel antes de cocinarlo.






